Sobre el cambio de fecha de examen

Estimados alumnos: como sabéis sois muchos y las aulas tienen espacio limitado.
Para poder solvertar las dificultades de INCOMPATIBILIDAD, cada alumno dispone -previa consulta- de dos fechas pero ambas dentro de la misma semana. Es decir, los alumnos de Lengua extranjera podrán hacer el examen en la fecha de los alumnos del grupo mixto y viceversa, pero en ningún caso en la fecha de los alumnos ordinarios.
Esas fechas son:
Jueves 27 de mayo, 3,30 h (Lengua Extranjera)
Viernes 28 de mayo, 9,30 h (Grupo Mixto)
Muchísimas gracias

Notas


Tenéis este sitio para que podáis resolver entre vosotros las cuestiones que "conviene saber del tema 1".
En este otro sitio, podéis resolver lo que corresponde al tema 2.

Según me habéis dicho algunos, os ayudaría poder trabajar de modo análogo a Antropología I.

lunes, 12 de abril de 2010

Capítulos 6 y 7: el interés y la orientación global

Llegamos al final de esta "maratoniana" lectura que, espero, os haya aportado materia para la reflexión personal.

La cuestión del interés se introdujo en el capítulo anterior y permitió hacer algunos comentarios generales, en torno a la conveniencia de "aumentar el abanico de intereses". Ahora el tratamiento es más pormenorizado: fenomenológico, ejemplificado y relacionado con cuestiones anteriores -como los sentimientos básicos sobre los que se desarrolla el psiquismo "sano".

Os introduzco algunas cuestiones de este extenso capítulo, para que vosotros, como hasta ahora, desarrolléis lo que consideréis oportuno.
1. La naturaleza del interés, es decir, qué es y cómo ha de entenderse. La clave está en su naturaleza dual. Interesante la anotación relativa a la "diversión".
2. ¿Cómo fomentar el interés? La pregunta del millón. En todo caso, volvemos a los ejemplos, el pensamiento analítico, que resulte "asequible"... y una afirmación interesante -valga la redundancia- "No existe cosa peor que una persona a quien no le guste su trabajo". Sin embargo, uno hace el trabajo que tiene... no siempre se puede elegir... pero hay quien sabe hacer que "todo lo que hace, le guste"... ¿Cuestión de educación?
3. Importante: la cuestión del aburrimiento.
4. Una expresión que nos puede llevar a pensar un poco: "conviene descentrarse". Obviamente tiene su contexto. De nuevo aparece la cuestión de la amistad, con mayor explicación, en la línea de lo apuntado en los comentarios: una razón de igualdad.
5. Otro punto interesante: el maestro no PUEDE desaparecer. Esto es argumentado satisfactoriamente por Polo, así como la crítica a la espontaneidad típica de Rouseau.
6. ¿Qué entiende Polo por "reconciliarse con la realidad"?
7. Tremenda crítica a la sociedad "consumista" y, por ende, materialista. No os quedéis en la mera constatación. Si podéis, entrad a los argumentos.
El último capítulo es breve, pero sustancioso. Va a permitir, creo, que sinteticéis ideas básicas del libro y que profundicemos en un aspecto "políticamente incorrecto" de la acción educativa: aquella que busca ayudar al niño a responder a las últimas o primeras cuestiones. El hecho es simple ¿forman parte de la acción educativa las últimas preguntas? ¿La pregunta por el "sentido" ha de abordarse? A la inclusión de esta pregunta en el ámbito educativo llama Polo "orientación global".

Es evidente que la perspectiva desde la que responde Polo es la correspondiente a una persona católica que habla a personas católicas. Ahora bien, si llegamos al fondo de los planteamientos creo que puede ser interesante. Por tanto, que nadie se quede "enganchado" en el hecho de que la propuesta que realiza Polo sea la que es -no es políticamente correcto, insisto, mostrar convicciones religiosas cristinas, y aún menos católicas-, y vayamos al sentido que poseen estas reflexiones y el lugar que ocupan dentro de la filosofía de la educación. Tal vez, lo más interesante para todos y la clave se encuentre en la pregunta "¿Azar o predilección?"

Aparecen otras afirmaciones a las que conviene prestar atención. Una de ellas: "No tiene sentido educar a un niño "como niño" -una dura crítica a Piaget y el renacer del sentido teleológico de la acción educativa-.

Un cordial saludo y, no dejéis de comentar los textos de vuestros compañeros.

59 comentarios:

Carlos Martínez dijo...

Buenos días a todos:
He de reconocer, (sin que suene a “peloteo”), que este libro me ha parecido un texto muy interesante, ya que sabe dosificar a partes iguales teoría y aplicaciones prácticas en el aula. Por supuesto, hay parte de su contenido que no resulta útil y hay que saber entresacar los contenidos más adecuados y lo que realmente aporta Leonardo a la educación.
Siguiendo en la línea de los capítulos anteriores, en los que se remarcaba que con el fin de despertar el interés de los alumnos la materia debía de ser interesante e interesar al individuo, es decir, no imponerle absolutamente nada, sino más bien, que el niño lo vaya descubriendo por sí mismo. Si aún así, no conseguimos captar su atención, el niño tenderá a aburrirse, pero a diferencia de un animal, (el cuál no es capaz de saber huir del aburrimiento en busca de algo que le pueda resultar atractivo), el ser humano es capaz de iniciar una búsqueda de algo interesante.
Si un individuo es incapaz de iniciar esta búsqueda podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que esa persona ha sufrido una educación inmadura. Para completar esta formación inacabada, nada mejor que utilizar el diálogo y la comunicación para que empiece a valorar aspectos que, hasta entonces le habían resultado aburridos, y que, tras aprender a reflexionar, puede empezar a tener en cuenta como algo interesante.
Nos surge ahora la pregunta de ¿Cómo convertir lo aburrido en interesante? La respuesta es muy sencilla: A través del juego. El juego debe suponer un reto factible, ya que si éste, es muy complicado o inadecuado para la edad evolutiva y física del niño, le resultará imposible de conseguir y desistirá en su intento de lograrlo. A partir de aquí, el autor propone guiar al alumno en su intento por superar el escollo, es lo que conocemos con el nombre de “descubrimiento guiado”.
Polo, también incide en el empleo del método analítico en la enseñanza, pero según él, considera de mayor importancia que sea el alumno quien alcance las destrezas de analizar y reflexionar.
Otro tema a destacar es la solidaridad, la cual está relacionada con la vida en sociedad. Se hace necesario unificar intereses y criterios grupalmente cuando convivimos con otra gente, esto parece obvio, no podemos hacer lo que queramos, tenemos que cumplir unas reglas, unas normas que puedan regir nuestra convivencia, (por ejemplo, el código de circulación).
El siguiente aspecto que merece la pena valorar es la forma de establecer una relación de amistad con un niño, el único modo de conseguirlo es estableciendo una relación de tú-yo, es decir, de igual a igual, ya que no es posible conseguir la amistad cuando uno de las dos partes se encuentra en una situación de superioridad. Una vez establecida la relación de amistad entre padres e hijos también habrá que enseñar a los niños a aprender a perder, y eso lo lograremos muy fácilmente a través del juego.
El interés se encuentra relacionado con la confianza. Para alcanzar la confianza debe ser adquirida en el ambiente familiar.
Después, hay varias ideas conexas entre sí que repasaré brevemente, a saber, la reconciliación con la realidad, que viene a ser ayudar a la aceptación de la realidad, según Hegel, “poner el interés”. ¿Qué ocurre cuando la reconciliación con la realidad no nos guía? Pues que aparece la angustia o el terror.
Además de la confianza, mencionada anteriormente, otro de los pilares que sustentan la personalidad de un niño, es la normalidad afectiva, (que al igual que la primera, también debe ser adquirida en la familia).
La siguiente idea importante con la que trabaja el autor es educar a un niño para ser adulto pero valorando las características propias de su edad, educándole para la edad madura.
La disciplina, junto a la capacidad para resolver problemas e investigar es necesaria para alcanzar la madurez en la educación.
Carlos Martínez

Carlos Martínez dijo...

Continuación del anterior:
Leonardo refleja en su libro alguna consideración metodológica a tener en cuenta, como por ejemplo, el no encasillar a un niño destacando alguna actitud negativa de éste o las recriminaciones negativas que son consideradas como antieducativas.
Por último, el autor hace una consideración sobre el azar y la predilección, que a mí, particularmente, me ha ayudado a comprender la recomendación de evitar el uso de los anticonceptivos, defendido por la Iglesia, (y que yo no comparto, pero que, gracias a este texto, he conseguido entender el por qué de su defensa, siempre y cuando sea desde la fe). Me parece muy interesante la idea del ser sumamente improbable.
Sin embargo, no toda van a ser elogios para el autor, hay alguna idea desfasada como en la que pide que la educación secundaria tiene que ser obligatoria, (cuando ya lo es en nuestro sistema educativo); tampoco estoy de acuerdo sobre la orientación global del ser humano en la que afirma que el fin del hombre es Dios…pero bueno, sabiendo lo inconformista y díscolo que soy, creo que seguimos teniendo muchos puntos en común.
Un saludo para todos.
Carlos Martínez.

Gema Valldecabres dijo...

Hola a todos,
Soy Gema Valldecabres, titulada en Infantil.
Estos dos capítulos me han parececido me mucha actualidad; interés, aburrimiento, aprendizaje analítico y compartir ese interés.
Soluciones para que el educando desarrolle mas interés y esté mas motivado; evaluarnos como profes y cambiar metodologías, no sólo en Infantil, en Primaria ya no hay juegos manipulativos en los QUE SE ENSEÑA A PENSAR Y ANALIZAR. Y en Secundaria y Bachillerato guiar el trabajo y estudio de los niños, estar ahí teniendo en cuenta que alumnos son los protagonistas de su aprendizaje, darle las herramientas necesarias y que las sepan utilizar. Y desde muy pequeños ofreces aprendizajes dentro de sus posibilidades y aunmentarles su dificultad a medida que va asimilando metas.
Otra tarea nuestra para trabajar el interés de los niños es reforzar lo bueno que tiene cada uno, de manera que se sienta seguro y valorado y no sea una persona retraída y conformista, creo que es un inicio para su motivación en otros aspectos.
Desde luego la televisión, juegos de ordenador... ayudan al niño a ser pasivo y que su concentración se a mínima.
Me pregunto: ¿ dejamos a los niños a hablar en el aula ?, ¿ conocemos los gustos de cada uno?, ¿Tenemos detalles con nuestros alumnos para que se sientan protagonistas y queridos ?, ¿ nos admiramos de sus progresos ? Las relaciones personales hacen mucho bien y la empatía hace que el niño tenga mucho mas interés.
Otro punto es el trabajo en equipo, el interés tiene que ser compartido, me ha gustado mucho la idea de sociabilización del interés.
También es importantísimos las aptitudes y actitudes, mucho depende del educando, hacer un ambiente de cordialidad y confianza y a la vez mantener una disciplina coherente.

Anónimo dijo...

Hola soy Mª Libertad Pérez Lobo (Lengua Extranjera). Hablaré sobre el capítulo 6. Se debe intentar que el niño no caiga en el aburrimiento, y esto lo conseguiremos intentando que tenga interés ante los nuevos saberes que se les exponen. Cada persona muestra interés ante determinadas cosas, por ello lo que para uno puede resultar grato e interesante para otro es algo aburrido. Para ello hay que buscar en la educación un punto intermedio donde todos los educandos muestren interés en mayor o menor medida, sino estaremos fracasando como docentes (bajo mi punto de vista). Un docente debe tratar de enseñar al niño a analizar las situaciones, los problemas, a través de actividades de razonamiento adecuadas a su edad y que despierten interés en él, porque si se le expone una situación que no puede resolver ya sea por su edad o por su capacidad, el niño perderá interés y no conseguiremos que el día de mañana sea capaz de analizar por sí mismo, debido a que a lo largo de su vida se le presentarán situaciones en las cuales deba tratar de sacar una solución y no llegará a ésta, porque como desde muy pequeño perdió el interés, no continuó aprendiendo. Esto puede pasar con las matemáticas, ya que si exponemos al niño un problema matemático que por su edad o capacidad no sea capaz de resolver pierde el interés hacia esta materia y deja de intentarlo. Por ello, hay que intentar que aunque el niño fracase en ese problema matemático, lo vuelva a intentar, se interese por solucionando, y acabe haciéndolo, de esta manera verá que “a veces aunque te caigas te puedes levantar” y se dará cuenta de lo gratificante de esto. Hay que darse cuenta con esto que hasta que el niño no distinga “interesarse de interesante” (es decir, su yo), no será capaz de ver lo interesante de las cosas. Es importante establecer con el niño una relación de amistad y confianza, para que pueda llegar a analizar las situaciones que se le expongan, ya que si tiene confianza en ti, y le argumentas que lo que va a realizar es “interesante”, se dejará guiar y le resultará interesante a él también, y de éste modo el aprendizaje avanzará.

Anónimo dijo...

Soy Mª Libertad Pérez Lobo, y aquí continúa mi comentario. Hay veces en que los padres no son objetivos, y por no ver sufrir a sus hijos les consienten, les dan la razón en todo, le dejan ganar…y esto no hace ningún bien a los niños, ya que han de aprender a perder, a que no siempre se gana, por ello hay que enseñarles a jugar en grupo, a establecer relaciones sociales con otros niños aceptando (si se da la situación) la derrota o la victoria, ya que no siempre se gana (y esto es una lección que a los niños les vendrá muy bien en la vida el día de mañana). Por todo ello, es muy importante la presencia de un adulto en la educación y en el desarrollo del interés del niño.
Un padre (madre) de familia, un maestro debe estar reconciliado con la realidad, ya que de éste modo transmitirá a los niños interés por la vida, nunca aburrimiento. No podemos ser docentes si estamos a disgusto con nuestro trabajo, sino nos produce interés y motivación, porque sin quererlo esto hace mella en los niños, y no serán capaces en su vida adulta de estar reconciliados con la realidad (Hegel, por ejemplo, vivió una época en su vida en la que no se sentía realizado, no mostraba interés por nada, por lo que no estaba reconciliado con la realidad). Hoy en día en las sociedades desarrolladas el ámbito de los intereses (normalmente, no siempre) se reduce a “comprarme otro coche porque el mío ya no me da prestigio (aún cuando el coche tenga a penas dos años)” o “quiero un ordenador de última generación porque los demás lo tienen (aunque el mío funcione perfectamente y a penas lo utilice)”; en estos ejemplos vemos como hoy en día los intereses de las personas no evolucionan, su manera de reconciliarse con la realidad es mediocre (comprar un coche o un ordenador nuevo), por ello deben tratar de ampliar su ámbito de intereses. Llega un día en que muchos pierden el interés por todo, no encuentran nada sobre lo que interesarse y llegan a un estado de angustia, en el cuál, no pueden reconciliarse con la realidad, son incapaces de amar porque no se interesan por nada ni nadie, ni si quiera se quieren a ellos mismos. Por todo lo expuesto debemos educar a los niños en una “educación religiosa”, para que no lleguen a experimentar la angustia y siempre puedan estar reconciliados con la realidad, y tener un ámbito amplio de intereses.

Anónimo dijo...

Por razones que no vienen al caso no he podido intervenir en los capítulos anteriores. Esto de compatibilizar trabajo, estudio, tesis y familia no se aprende en un día.
Me ha servido el capítulo seis de Ayudar a crecer para entender el concepto de interés. Según lo que había leído siempre y lo que "me han enseñado" el interés como tal siempre lo he visto con una connotación negativa. Sin embargo, la lectura poliana acerca de la noción de interés me ha roto un poco los esquemas, y...lo agradezco. Sobretodo me ha llamado la atención la estructura dual del concepto de interés: el interesarse y lo interesante. Algo aparentemente evidente, pero encierra un alcance sapiencial que al menos, "despierta interés". La relación existente en el niño entre despertar el interés y ser inventivo me ha gustado sobremanera. Porque parece que lo interesante (el contenido)debe ser interesante por sí mismo, pero no, porque también aquí cabe educar, enseñar, "despertar interés", y esto se hace "buscando", buscando no sólo lo interesante de por sí, sino aquello que merece la pena buscar. Así también se puede definir al hombre (o quizás mejor al filósofo)como buscador nato e incansable
Interesarse tiene que ver con el acto de ser personal, porque -inter-esse - es introducirse en el ser. Si esta introducción en el ser es en el ser de uno mismo, el interés es ético (o incluso antropológico); si la introducción es en el ser de otro, esto es lo que Polo llama coexistencia o incluso el amor donal. Así que me parece que el interés, sea cual sea su modo, abre las puertas a un conocimiento de sí mismo y del otro bastante interesante (valga la redundancia).Y esto anula la capacidad de aburrirse de la persona, que en el fondo aburrirse es cuando se pierde la capacidad de disfrutar con uno mismo y con lo que le rodea, es decir, la vida misma.

Un abrazo a todos, Javier Sánchez León

M.H.Sumner dijo...

Hola,
Me ha gustado la frase del autor de la página 18 (Tema VI de Internet) que dice: “El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo y al subdesarrollo” y quisiera dar mi punto de vista sobre ello proyectándolo sobre la labor docente.
Han habido varios puntos de vista en que si al docente se le aumentara sus honorarios, rendiría mejor: Quienes dicen que sí, apuntan que un profesor ganando el mismo sueldo que un ejecutivo se mostraría más optimista durante sus clases y ese optimismo se transmitiría a sus alumnos en su día a día; quienes afirman que no, se defienden alegando que no es el dinero que uno consigue a final de mes lo que le empuja a dedicarse con mayor o meno intensidad, sino a ese fin al que se había planteado llegar incluso desde antes de haber iniciado sus estudios de profesorado.
Desde luego que choca la idea de cómo es posible (sobretodo en España) que un profesional de la educación reciba un salario igual o incluso inferior a otros trabajadores sin siquiera estudios universitarios. Estamos hablando de los segundos responsables de la educación de nuevas generaciones que en sus años más ‘tiernos’ toman a su maestro como modelo a seguir. Y sin embargo, no se es reconocido por ello, ni desde el punto de vista económico y mucho menos desde el profesional, considerando que la mentalidad de gran parte de la población es que el profesor trabaja poco y descansa mucho.
Por un lado, considerando que vivimos en una sociedad consumista donde todo se mueve a costa del dinero, que un docente recibiera un salario más digno contribuiría con creces a satisfacer sus intereses personales. A lo mejor, por poner un ejemplo, se podría comprar un coche en vez de viajar en transporte público o ir al extranjero de vacaciones en lugar de limitarse a un fin de semana en Benidorm… pero pienso que cualquier profesor que se precie jamás proyectaría esos intereses personales a su entorno profesional ya que el consumo (como bien dice L. Polo) sólo lleva a fines individualistas, y no a la aspiración de algo mejor, en este caso al de formar personas maduras capaces de pensar por sí mismas.
Creo que no existe nada más satisfactorio para el profesor la realización de sus alumnos y el conseguir despertar su interés por los misterios de la vida que están explorando. El forjar a sus alumnos en personas maduras es algo intrínseco que late dentro de un profesor solidario y maduro. También es verdad que un profesor con estas características es causa del haber recibido una educación igual cuando era pequeño. Pienso que en estos casos, el recibir más o menos dinero no repercutiría en sus acciones como docente; sólo tenemos que mirar a todos aquellos profesionales que contribuyen voluntariamente a otros menos afortunados sin ánimo de lucro (y desde luego que no es necesario salirse del país para comprobarlo).
De allí la importancia, como dice L. Polo de estar reconciliado con la realidad para tener claro lo que es realmente interesante para el bienestar y hacerlo conocer a aquellos más ingenuos y así evadirse de lo meramente superficial, que lo único que hace es alejar a cada uno de la madurez humana y de la creación de proyectos que conduzcan a la felicidad.
Un saludo.

Mercedes Martín - alumna titulada dijo...

Buenas noches, coincido con mis compañeros en la importancia de este tema en nuestra labor como docentes o educadores. Si bien las formulas mágicas no existen, tenemos ante nosotros una labor crucial a la hora de despertar el interés a nuestros alumnos. De la misma manera, Consuelo con esta metodología ha conseguido, particularmente que la antropología sea un tema interesante, estimulando nuestro interés. Tal dualidad tiene sentido siempre y cuando seamos capaces de buscar lo interesante huyendo de lo aburrido.

Sin embargo, hay que tener en cuenta la individualidad de la persona (adulto, adolescente, niño). Lo que para uno resulta de gran interés a otro le resulta aburrido. En un aula con 30 mentes abiertas es complicado avivar tal interés... en algún momento puede que alguno se desinterese, que no es lo mismo que aburrimiento. Como orientaciones, el capitulo nos aporta el uso del método analítico, el adecuar la tarea a las capacidad y maduración de nuestros alumnos, el no imponer las cosas sino tratar de que descubra y construya a través del juego, guiándole, enseñándole estrategias o recursos para la resolución ante diversas situaciones, buscando tareas de éxito… y sobre todo, en mi opinión algo fundamental, ampliar el ámbito de los intereses, es decir estimular la curiosidad por todo.

Esto choca con la “manera” de vivir, actuar y ser en la sociedad actual. Cada vez es mayor la demanda de personas altamente cualificadas. El nivel de exigencia es mayor al igual que la competitividad laboral. Se requiere una formación global y no exclusiva de una especialización.

Para terminar y retomando la aportación de M.H. Sumner, considero que el dinero no lo es todo. La satisfacción tiene que venir en conseguir avivar en nuestros alumnos el interés por todo lo que le rodea, consiguiendo personas maduras. En contra, nuestra sociedad consumista nos crea intereses a los que nos esclavizamos (nos han creado una necesidad con el uso del móvil, no podemos salir de casa sin él, es parte de nosotros. Lo mismo ocurre con el uso de videojuegos, computadoras,… nos hace ser personas ligadas a fines individualistas).

Un saludo
Mercedes Martín del Barrio
Alumna Titulada Magisterio Primaria

Oliva Luengo Morillas dijo...

Hola buenos días soy Oliva Luengo Morillas, alumna titulada de Lengua Extranjera.
Voy a tratar el tema del interés puesto que tras la lectura me ha resultado "Interesante" y es un punto que se debe tener en cuenta a la hora de educar a un niño/a.

El interés presenta una dimensión dual, esto es interesarse y lo interesante.
Nosotros como educadores debemos procurar que el niño encuentre interesante las actividades, problemas, situaciones que le proponemos.
Nos podemos encontrar ante dos situaciones: que haya interés pero nada interesante o que haya algo interesante pero no haya interés; como consecuencia llevarían al niño al aburrimiento.
El aburrimiento desencadena el estupor, esto es, cuando una persona desiste de una cosa puesto que la considera difícil. En el niño se puede evitar el estupor guiándole, ayudándole ante una tarea.

Una forma de fomentar el interés es mediante la comunicación, el Juego también nos ayuda a despertar el interés del niño, lograr que se divierta mientras realiza la tarea.

Despertar el interés es de vital importancia puesto que puede traer consecuencias de cara al futuro, ya que si el niño se considera capaz de resolver el problema, éste se hará interesante; sin embargo si no lo sabe resolver se corre el riesgo de que pierda el interés, y como dije anteriormente repercutir en su futuro.
"No existe cosa peor que una persona a quien no le guste su trabajo"
Nuestro trabajo es de vital importancia en el niño para su vida social y laboral.

Una vez que he leído este tema HAY UNA AFIRMACIÓN QUE NO HE COMPRENDIDO,: "Cuando una persona se aburre, es decir, cuando considera que algo le es impuesto sin interesarle y que, por lo tanto, debe poner un esfuerzo adicional para hacerlo, apela a lo que se llama “divertirse”."
¿NO SERÍA LO CONTRARIO, CUANDO UNA PERSONA SE ABURRE, NO SE INTERESA, ESTÁ RECHAZANDO LA DIVERSIÓN?

Muchas gracias, Un saludo Oliva

Anónimo dijo...

Buenos días, soy Cristina Pérez (alumna titulada Ed. Física)

Coincidiendo con los comentarios expuestos por mis compañeros y tras la lectura el los capítulos me gustaría plantear algunas cuestiones que me han ido surgiendo.

Como bien dice en el título del capítulo VI “educar el interés”. No es una tarea fácil ni asequible a todos, en primer lugar deberemos saber ¿Qué entendemos por interés? Saber que tiene una estructura dual, esto nos quiere decir, que tanto el interesarse y lo interesante se reclaman.

Bajo mi punto de vista el problema del interés no solo viene dado por el alumno o los temas que se impartan en clase, creo que la falta o no de interés viene acompañada de la importancia y la educación que estos niños reciben en sus hogares con el ambiente familiar correspondiente. Considero que en los cursos de Infantil y Primaria es difícil llegar a todos los alumnos y que todos ellos presten atención pero creo que a esas edades “casi todo” les llama la atención, cualquier cosa que se haga les llena de INTERÉS.

Donde creo que encontramos grandes dificultades para lograr el interés en los alumnos es en los cursos de la Secundaria, en la actualidad encontramos índices muy altos de fracasos escolares que se están llevando a cabo en muchos Colegios españoles, a mi particularmente me da pena y me entristece muchísimo que haya adolescentes que abandonan los estudios y no tienen ningún interés por nada.
Ahí creo que esta el verdadero problema el aburrimiento, la falta de motivación.
¿Por qué encontramos tantos adolescentes con esa falta de interés? ¿Es un problema de los docentes o de las familias o del alumno?

Un saludo a todos.

Cristina Pérez (Ed. Física)

nuria muñoz dijo...

Hola a todos. Soy Nuria Muñoz.
Trataré sobre el capítulo 7:


El hombre está hecho para trabaja,por tanto, necesitará la investigación como actividad teórica y el trabajo de producción como la acción práctica. Para que esto se logre en el ser humano es importante que en la familia, y más adelante en la escuela, se haya dado una normalidad afectiva..Esa presencia adulta en la educación logrará que exista una importante dosis de disciplina, ya que sin esta no se puede educar.
Cuando hablamos de educación hay que tener en cuenta que no hay que educar para cierta edad, sino para la edad madura.No puedo estar más de acuerdo en esto, pues creo que no lo tenemos muy claro como educadores, ni como padres, “….pobrecito, si sólo tiene cuatro años, cómo puedes mandarle hacer eso”, como que los niños fueran una especie inútil, o se estropearan por el uso……
Disciplinar es asignar tareas, lógicamente adecuadas a cada edad, pero esto genera en la persona un sentido de responsabilidad que le ayudará en su vida.Si no hay disciplina no hay moral. Con cariño y al mismo tiempo con firmeza, se plantearán las cosas de un modo positivo, optimista y con confianza.
Debemos orientar hacia la globalidad, que generará unos intereses globales.La orientación tiene un cierto carácter de adivinación:¿quién soy?”,”¿para qué estoy?”,…que se complementa con un cierto carácter de saber.Esto llevará a tener una convicción de sí mismo, un autorreconocimiento.
La educación religiosa es muy importante en la formación del ser humano para esta orientación global, y, la familia, ha de ser principal protagonista”iglesia doméstica”, lógicamente apoyada en la Iglesia.
Volvemos a recordar, lo que vimos en Antropología de 1º al hablar de ser personal, de lo fundamental del hombre que es su filiación, y, el hombre como criatura de predilección divina, Dios te escoge a ti dentro de esa probabilidad ínfima de ser.Debemos tener conciencia de esto.Somos las personas que Dios ha querido que seamos y que ama. A esto le corresponde un sentimiento de gratitud, piedad.
En la orientación global no se puede prescindir de Dios.Se debe partir desde el hogar “iglesia doméstica”, enseñando al niño a rezar con actitud orante, tratar a Dios desde lo cotidiano, crecer en virtudes.
Un saludo Nuria

nuria muñoz dijo...

Hola a todos. Soy Nuria Muñoz.
Comentaré a cerca del capítulo 6:

El interés tiene una estructura dual:el interesarse y lo interesante.Para despertar interés en el niño tiene que adoptar una actitud inventiva y no imponerlo..
El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido a través del diálogo o comunicación.
Es importante que haya una buena aptitud ante las cosas, que se logrará en un buen ambiente afectivo, alegre y esperanzado,….que vendrá reforzado de una buena educación familiar.
A través del interés, el niño logrará resolver situaciones de manera analítica, usará el método empírico.Experimentar produce una habilidad, aprender a pensar, analizar, razonar,… y el niño experimenta cuando tiene interés por conocer.Al principio se le puede guiar, después conviene dejarlo solo.
Es importante estar satisfechos con lo que se hace, tener gusto por el trabajo, encontrar RETOS, para no caer en el aburrimiento, y se debe alentar y ayudar a reponerse ante el fracaso.
Se debe educar el interés hacia la solidaridad, el compartir, pues somos personas en sociedad.
La formación del interés del niño sólo pueden llevarla a cabo los adultos,pues los niños no reconocen la subjetividad del otro, no reconocen intereses comunes, compartibles, no saben perder, no objetivizan el juego,….
Es necesario también una tarea educativa para ayudar a reconciliarse con la realidad, es una tarea que implica a los padres y profesores. Quien no se interesa por la realidad se aburre.Es bueno aceptarse, reconocerse, evocar o tener nostalgia hacia situaciones pasadas.
Debemos tener cuidado ante posturas individualistas,poco solidarias, que tienden hacia la desracionalización, hacia la vulnerabilidad, infelicidad, que impiden el crecimiento del interés, una visión global, integral de la vida. Debemos de huir de la especialización que generan intereses reducidos,y ampliar las miras,interesarnos por todo, pues reducir el interés conlleva a un estado de angustia que es esa no reconciliación con la realidad, esa clara manifestación de inconformidad, y , sobre todo, a una pérdida completa del sentido de la vida, de lo trascendental, del Amor de Dios.
Un saludo Nuria

Laura Hernán dijo...

¡Hola a tod@s! Soy Laura Hernán Carrasco, alumna titulada de Lengua Extranjera.

Después de haber leído los dos últimos capítulos del libro; para no extenderme mucho, he decidido que voy a contestar a una serie de cuestiones que panteaba consuelo en la entrada original del post.

Capítulo VI:
1. La naturaleza del interés, es decir, qué es y cómo ha de entenderse:
*El interés tiene una estructura dual. En él debemos distinguir entre el interesarse y lo interesante. Los dos elementos se reclaman. No hay interés si algo no interesa, es decir, si es que no se encuentra algo interesante.
*Importante el tema del interés del niño; como posibles tutores de una clase (en mi caso de Primaria) que podemos llegar a ser en un futuro; deberíamos conocer cuál es el interés de nuestros alumnos para conocerles mejor. Esto será muy importante a la hora de realizar planes de acción educativa con ellos; durante las entrevistas personales deberíamos conocer los intereses del niño; de tal manera que, si le diagnosticásemos algún problema en los estudios, en clase, o en casa, encontraríamos una motivación en SUS PROPIOS INTERESES; que sería una directriz para sacar adelante nuestro plan de acción educativo con el niño.
*El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. El interés es materia de educación en niños y en adultos. En las personas adultas también cabe una rectificación de su interés, labor que resulta seguramente difícil.

3. Importante: la cuestión del aburrimiento.
*Evitar todo lo que pueda ser aburrido para una persona porque el aburrimiento es muy perjudicial en la vida humana. El aburrimiento es un sentimiento que a veces podríamos pasar por alto.
*Al niño se le debe acostumbrar al reto; nunca debe estar "sin nada que hacer".
*El interés no puede ser egoísta sino compartido. Es así como se va educando también otro asunto importante: la solidaridad; sin ella no hay sociedad.

6. ¿Qué entiende Polo por "reconciliarse con la realidad"?
*Dentro de la tarea educativa está la de ayudar a la aceptación de la realidad. Reconciliarse con la realidad en la mente de Hegel significa poner el interés. Esto lo dice por propia experiencia.
*El reconciliarse con la realidad es una tarea que implica a los padres y también a los maestros. Un padre que no está reconciliado con la realidad es un mal padre.
Un padre descontento de si mimo
está en malas condiciones para educar correctamente a sus hijos en la vida social. Enseñar a reconciliarse con la realidad corresponde también a los maestros. A veces
un maestro que no este reconciliado con la realidad no podrá ser un buen maestro. Si eso sucede se entra en un círculo vicioso, pues si no está reconciliado con la realidad no puede enseñar al alumno a reconciliarse con la realidad.

Capítulo VII, "¿Azar o predilección?":
*Al considerar lo que es un ser humano, destaca el hecho de que es un ser sumamente improbable. Uno es quien es, precisamente, por el encuentro de una célula masculina con una femenina. Para que exista el ser humano es necesario empezar por ahí.
*Cualquiera de nosotros
tiene una probabilidad de existencia prácticamente ínfima, porque si los acontecimientos hubiesen sucedido de otra manera no
hubiéramos nacido nosotros, sino otros seres humanos; ¿podemos decir que nosotros somos hijos del azar? Ante esto tenemos dos respuestas: o azar o Dios.
Uno es criatura de Dios, que es objeto de una predilección divina (pre-dilecto: querido, elegido con anterioridad). En estas consideraciones se comienza a penetrar en la verdad del ser humano. Lo fundamental del ser humano es ser hijo, y como hijos somos a la vez una enorme contingencia humana. Probablemente si alguien no cree en Dios, dirá que somos Únicamente una casualidad.

Un saludo y espero que os haya servido de algo mi intervención.

vanessa marugán dijo...

Vanessa Marugán Gutiérrez, magisterio lengua inglesa.
Estoy de acuerdo con mis compañeros en que la materia debe ser interesante para el alumno. La motivación es fundamental para que el niño esté dispuesto. Por eso, el aprendizaje por descubrimiento puede aportar bastante en este sentido, aunque no se hasta que punto se puede aplicar a todas las materias o incluso me atrevería a decir, hasta que punto estarían los profesores dispuestos a practicar este tipo de aprendizaje en clase.
Un modo de descubrimiento podría hacerse a través del juego. Los niños siempre están dispuestos a jugar, siempre que entiendan bien el juego. Mediante este método, los niños acaban aprendiendo sin darse cuenta, es un modo divertido y ameno.
Pero hay que tener en cuenta un punto que a mí me parece muy importante y que normalmente no se tiene en cuenta. Siempre nos centramos en qué cosas pueden interesar al niño para motivarlo, pero… ¿qué cosas motivan a los profesores?. Digo esto porque si un profesor no está motivado, irá a clase sin motivación, dará la clase desmotivado y todo esto los niños los captan y en consecuencia tampoco estarán motivados. Creo que este punto habría que tenerlo en cuenta.
Otra forma de motivar al niño es alentarle. Si el niño ‘fracasa’ debe aprender que tiene que volver a levantarse, que no pasa nada porque en el camino te caigas muchas veces, sino que lo importante es llegar a la meta. Esto también lo pueden aprender a través de los juegos, donde no siempre ganarán. Aceptar la derrota es muy importante, hay que trabajar el tema de la frustración.

Anónimo dijo...

Hola soy Mª Libertad Pérez Lobo (Lengua Extranjera). Continúo mi intervención con el capítulo 7. Esta claro que la disciplina es algo básico en educación. Lo primero que hemos de tener en cuenta es que son los padres los primeros educadores, y como tales han de guiar a sus hijos por un camino adecuado. Creo que la afectividad que los padres muestran a sus hijos es el punto de apoyo de su futura educación, tanto por parte de los padres como por parte de los maestros. Hay que darse cuenta que no siempre la educación que se imparte beneficia al educando, ya que pretendemos muchas veces que sigan una serie de normas que no son adecuadas a su edad, e imagino que esto les creará a los educandos un conflicto interior, que más adelante repercutirá en problemas en sus relaciones sociales y en su comportamiento. Por ello es conveniente que cada alumno según su grado de madurez reciba una educación basada en normas adecuadas a él, aquí volvemos a ver la importancia de la individualidad de los educandos.
Es importante asignar tareas a los niños (por ejemplo poner la mesa todos los días), que aunque nos parezcan pequeñeces más adelante veremos como gracias a dichas tareas hemos ido sacando en los niños el sentido de la responsabilidad que será imprescindible para ellos en su día a día.
A la hora de educar, hemos de tomar como orientación para ello la globalidad, es decir, educar desde todos los ámbitos, y no dejar de lado el religioso, ya que con él muchas preguntas que los niños según van madurando se van encontrando, obtienen respuesta, y esto ayuda a que se forme la identidad del niño, ¿Quién soy?¿para qué estoy en este mundo?¿hacia donde debo seguir mi camino?...y un amplio etcétera. Aquí vemos la importancia de Ser hijo, de la filiación que posee el hombre, algo que estudiamos en Antropología 1, ya que el hijo recibe amor y debe devolver amor.

Eva dijo...

(Eva Gayo, sigo:)

** Sobre la cuestión del interés y las matemáticas que plantea Libertad Pérez Lobo, coincido con ella en que muchos niños se “descuelgan” de las mates por exponerles a problemas demasiado complejos. Y también me gustaría ir más allá: debemos educar a través de los RETOS y la VOLUNTAD. Retos para poner en marcha las habilidades de razonamiento. Voluntad para acometer los retos con esfuerzo y tolerar la frustración. Recuerdo el ejemplo que Inger Enkvist mencionó en la conferencia que dio en nuestro centro hace unas semanas, sobre cómo era una clase típica de matemáticas en Japón y otra en EE.UU o Europa. En Japón los niños pasaban, la mayor parte de la sesión, tratando de resolver por parejas o tríos (y engarzo con la cuestión de la SOLIDARIDAD que menciona Polo) un problema planteado por el profesor en la pizarra (ahí está el RETO y la INVESTIGACIÓN de Polo, junto con la VOLUNTAD). Al final de la clase el profesor elegía varios grupos para poner en común sus hipótesis y en conjunto se llegaba a la solución acertada. En Occidente, es frecuente que el profe comience la clase con la explicación de una nueva regla o teoría, explicando en qué casos debe aplicarse y por qué, y los alumnos dediquen el resto del tiempo a practicar la regla a través de ejercicios, pero sin poner en marcha sus habilidades de razonamiento, sin retos, sólo aprendiendo las mecánicas de resolución de problemas. Qué aburrimiento. Yo así tampoco quiero matemáticas.

** Mercedes Martín: a mí también me preocupa cómo despertar el interés de 30 mentes en el aula. ¿Lo consigues? Cuéntame cómo lo haces, tengo mucho que aprender
:-D !!!

** Para finalizar, hay algo en el planteamiento del capítulo 7 que me gustaría destacar. Es cierto que Polo es un católico hablando a católicos, y hay quien puede sentirse más o menos cercano a su postura. Pero más allá de las creencias de cada uno, me parece fundamental su idea de la ORIENTACIÓN GLOBAL en la educación (investigación, disciplina, afectividad), independientemente de si se hace a través de la fe cristiana o de otras creencias.

Saludos a todos!
Eva.

Eva dijo...

Hola, soy Eva Gayo, tit.L.E.

Voy al rescate de ideas que me han parecido ”interesantes” y a contestar a algunos compañeros:

** LA RECONCILIACIÓN CON LA REALIDAD. Anoche, antes de ver House, estaba yo haciendo zapping cuando me encontré con un cocinero italiano muy simpático y “rollizo” que contaba por qué le gusta vivir en España. De entre todo lo que aquel ser extremadamente vital, optimista y alegre dijo, me quedo con esta frase, al hilo de lo que argumenta Hegel: “La felicidad no está en hacer lo que se quiere, sino en querer lo que se hace”.

** Me gusta la mención a la DIVERSIÓN. Contestando a Olivia Luengo, entiendo que Polo se refiere a “el incesante activismo en la búsqueda de diversiones excitantes, saltando de una a otra sin disfrutar apenas de ninguna”. Es decir, diversión pero sin disfrute. Hacer por hacer, huir, evadirse, ocupar el tiempo para no tener tiempo libre. Esto me recuerda al movimiento Slow (http://movimientoslow.com/es/propagacion.html) que, entre otras cosas, critica la actividad frenética porque sí, el afán competitivo, y la falta de sentido con que hoy acometemos muchas de las cosas que hacemos: apuntamos a nuestros hijos a millones de actividades extraescolares, parcelamos todo su tiempo, sucumbimos al consumo de decenas de cachivaches y objetos de prestigio, pero… ¿nos miramos hacia adentro? ¿dejamos tiempo para que nuestros hijos jueguen o, simplemente, estén consigo mismos? ¿o para que, incluso, “se aburran”? Yo creo que cierto tipo de aburrimiento es sano porque fomenta el interés y el ingenio. No creo que haya que darles siempre una ocupación a los niños: creo que ellos también deben aprender a ocuparse. Si no, creamos niños apáticos y, como dice Polo, estupefactos.

** Para acabar con el tema de la DIVERSIÓN, yo creo que detrás de las palabras de Polo se esconde que no todo lo interesante es divertido. La diversión no tiene por qué formar parte del interés. Hoy en día no paramos de oír “aprender jugando” o “aprender es divertido”, como si la diversión tuviera que formar parte del aprendizaje, para garantizar su éxito. Yo creo que un niño, cualquiera que sea su edad, puede estar completamente absorto en una tarea, poniendo en marcha sus capacidades lógicas y de razonamiento al 100%, y no tratarse de una experiencia divertida, aunque sí gratificante (¡y pedagógica!).

Tania dijo...

Hola soy Tania Amor Perez de lengua extranjera.

Voy a comentar un poco el punto 6.3 " evitar el aburrimiento".

Es muy cierto que hay que evitar que el niño ( o cualquier persona) se aburra ya que es una conducta humana defraudada y puede ser muy perjudicial.
Es importante cuidar las actividades con los niños para que no se hagan personas conformistas. Hay que ponerles metas ( adecuadas a su edad) que puedan conseguir y si no las consiguen hay que enseñarles a reponerse del fracaso, a no hundirse y a superarlo.
En caso de fracaso hay que enseñarlo y ayudarlo y una vez que este coseguido se le deja solo.
Todo lo que se enseña a un niño se le debe mostrar como algo atractivo e interesante que le atraiga y tenga interés por el. Y que además lo pueda compartir porque lo que es interesante para mí tambien lo puede ser para otro.

Laura López González dijo...

Hola soy LAura López González ed. física titulados.

El tema del aburrimiento es bastante interesante a mi parecer. Algunas veces he pensado que algunos niños fracasan en los estudios por aburrimiento. porque el profesor no ha sabido transmitirle el interés o despertar ese interés en e niño. No a todos nos gustan las mismas cosas y es imposible que nos gusten pero como educadores tenemos que evitar que nuestros alumnos se aburran y despertar en ellos el interés por aprender y descubrir, pienso que esto es una tarea bastante dificil sobre todo en niños desmotivados. Tambien como adultos tenemos que buscar el inter´s en las cosa podemos llegar a la monotonía y terminar en el aburrimiento, esto suele pasar en algunos matrimonios que siempre hacen lo mismo y terminan por aburrirse y esto conlleva a la separación. POr eso comentaba al principio que es un tema demasiado importante, taanto en los niños como en adultos.

Animo a todos a que fomentemos el interés y evitemos el aburrimiento en los niños, esto implica conocerlos muy bien, para saber como ayudarles a que no lleguen a esa fase. Un niño tiene que demostrar interés par aprender no puede nunca aprender nada si no tiene un mínimo de interés que le ayude a conocer cosas nuevas. ese interés se lo debemos de dar nosotros los adultos. Si a un niño no le gusta leeer tenemos que buscarnos la manera de despertar el interés y el gusto por la lectura en ese niño, y eso solo lo podemos conseguir nosotros.

Un saludo

Consuelo Martínez Priego dijo...

Buenas tardes. Veo que hay más resúmenes que cuestiones, aunque también aparecen reflexiones sumamente "interesantes" al hilo de la exposición. No podré citaros a todos -ya sois 19- pero sí subrayaré algunos puntos.

Algunos de vosotros aludís a la expresión "reconciliarse con la realidad". Si os parece, prestadle atención: volverá a salir en el próximo libro y tiene especial interés en orden a la vida ordinaria. Tiene relación, sin duda, con eso de "encontrar el propio sitio en el mundo", y con saber "vivir el mundo que se tiene".

Oliva, la diversión se entiende en sentido peyorativo, como pérdida de intimidad: la diversión como "frivolidad", como "estar vertido hacia afuera". En ese sentido es un "rebote" frente al aburrimiento que no enriquece porque no gira en torno a lo interesante que interesa, sino en la pérdida del dominio sobre sí dejándolo en manos ajenas.

Cristina Pérez, ententaré apuntar algo en torno a tus preguntas. Entiendo que la dolescencia se desinteresa porque no se ha educado el interés, no se ha puesto intencionalidad educativa en ese ámbito. Pero, sobre todo, por falta de educación de la afectividad. La normalización afectiva, la estabilidad familiar, la unidad del matrimonio... son tarea pendiente. Por otro lado, la falta de educación de la imaginación lleva consigo, entre otras cosas, que determinados asuntos resultan retos imposibles: eso hace que se pierda interés: uno piensa que no puede. También la falta de educación de la imaginación lleva consigo una disminución de la capacidad de atención. En último término, la mentalidad utilitarista, el relativismo moral, conllevan una falta de amor a la verdad y sólo el amor a la verdad despierta el interés amplio, abierto a todo... un adolescente debería ya tener un fuerte amor a la verdad, forjado, obviamente, en la infancia.

Laura Hernán, muy ordenado y claro tu comentario. Gracias por seguir el esquema.

Muy acertado, Eva Gayo.

Nos vemos el viernes. Un cordial saludo

M.H.Sumner dijo...

Hola, quisiera hablar sobre esta frase de L.Polo que me ha parecido interesante: El hombre o es un ser religioso o es un animal.
Si el hombre es ser religioso (cada uno perteneciente a un gran abanico de religiones y no sólo a la cristiana…) es porque somos incapaces de concebir la extinción de nuestra existencia: el dejar de ser nosotros después de muertos. Por eso, nos aferramos a la idea de que algo/alguien, llamémosle X, vela por nosotros y nos espera después de morir. La idea de la vida eterna es algo que ha estado siempre muy presente en todas las civilizaciones desde el primer momento de la aparición del hombre. Ya desde tiempos del Paleolítico, el hombre veneraba los elementos y las fuerzas naturales y enterraba a sus muertos con la idea de un ‘más allá’. Otras muchas civilizaciones como la griega o la egipcia, enterraban con sus difuntos piezas de valor de este mundo para que su ‘vida’ en el otro, fuera grata y llevadera.
En este aspecto todas las religiones coinciden. En ninguna el hombre desaparece sin más sino que su existencia perdura para siempre. Pienso que la razón de ser de estas divinidades que ejercen de protectores o justicieros que existen por y para el hombre, es por el simple hecho de que el hombre tiene un fuerte sentido de esperanza. Si el animal carece de esperanza es porque no ve más allá de sus intereses inmediatas; una vida después de muerto no significa nada para él; sin embargo el hombre se proyecta hacia el futuro, un futuro que viaja por los confines de la vida y la muerte en búsqueda de ése encuentro eterno con quien le debe la existencia. Las creencias religiosas ayudan al hombre a afrontar los momentos difíciles de su vida, como el poder sobrellevar el fallecimiento de un ser querido o el de pasar una mala racha en su vida personal. Sin ellas la vida carecería de sentido como vimos en Busca de Sentido de Victor Frankl.
Un saludo.

Anónimo dijo...

María Sánchez-Beato Solera

Buenas noches,
del capítulo 6 destacar que lo interesante tiene que tener interés para el niño. Debe ser acompañado por la esperanza. Lo interesante a veces puede resultar aburrido si no es atrayente. El método analítico ayuda a pensar. No es interesante algo que se propone y ante lo que cabe un fracaso seguro. Hay que evitar el aburrimiento. Al niño hay que acostumbrarle al reto y se le debe ayudar a reponerse ante el fracaso para después dejarle solo ante las situaciones. La formación del interés de los niños lo deben de llevar a cabo los adultos. Los padres deben ayudar a formar el yo en los hijos. En la educación de los hijos ayuda también el que se esté reconciliado con la realidad, aceptándola. La falta de solidaridad conduce a una sociedad de consumo. Y esta al desinterés por las cosas útiles. El hombre es feliz cuando se autocontrola. No es bueno la especialización como único conocimiento, es preciso interesarse por todo. El tedio es la desaparición de lo interesante manteniendo el interés. Un paso más es la angustia, cuando desaparece el interés y lo interesante. Los defectos en la educación religiosa pueden producir angustia. La angustia se puede evitar con una adecuada educación religiosa.

Desde mi punto de vista el interés es muy difícil de despertar en el niño. Más bien creo que es el conjunto de actitudes que una persona adulta está dispuesta a mostrar ante un niño. Si estas actitudes demuestran un interés el niño se dará cuenta que aquello puede ser interesante para su vida futura. Por mucho que le digamos “oye, mira, esto es interesante para el día de mañana” si no le interesa en ese momento no servirá. Casi siempre los maestros pensamos en lo que le servirá al niño para el futuro y no en lo que le puede servir para el presente y por eso el niño se aburre.

Anónimo dijo...

María Sánchez-Beato Solera

Continúo con el capítulo 7.

Destacar que la primera educación debe ser la afectiva y en el seno de la familia. Amistad y disciplina son los dos pilares de la educación infantil. La educación debe ayudar al hombre a llegar a su madurez. En etapas avanzadas de la educación, por ejemplo la educación secundaria debe primar la investigación, la asignación de tareas. La disciplina es más difícil conseguirla en los hijos únicos. Cuando la familia es numerosa se consigue mejor la disciplina por que se tienen que asignar tareas entre sus miembros para que funcione bien y esto ayuda mucho a disciplinarlos. Cuando se plantean las cosas es mejor hacerlo desde un punto de vista positivo, optimista, señalando un objetivo y confiando en que el niño pueda alcanzarlo. La educación religiosa la imparten los párrocos en parte y otra parte corresponde a los padres. Nosotros somos las personas que Dios ha querido que seamos. Cada ser humano es por que Dios ha querido y sus padres han colaborado. En la orientación global no se puede prescindir de Dios. El ateo no posee orientación global. Los padres deben enseñar a sus hijos a orar y a ir a la iglesia. El cristianismo es una cosa que va por dentro.

Creo que es comprensible que un hijo único posea menos disciplina que un hijo con varios hermanos, por que aquel no ha estado sometido a vivencias con conflictos de intereses y no sabe cómo actuar. De todas formas en la sociedad actual es muy difícil encontrar familias numerosas debido a la falta de recursos económicos para satisfacer los intereses poco importantes que vamos cogiendo. Y aquí enlazo con el consumismo. Si no consumimos los recursos económicos bajan y la riqueza no está a disposición de la sociedad lo que hace que pensemos en tener pocos hijos para no agravar más la situación. En los antiguos países socialistas no existía el consumismo y las personas se aburrían por que el producto de su trabajo no servía aparentemente para su progreso y como consecuencia tenía que aplicarse la disciplina estatal para la conservación del estado. Pero, ahora ¿cómo lo hacemos? En una economía de libre mercado es complicado regular el consumismo.
Los padres deben ocuparse de la educación religiosa, y los maestros ¿también? No dice nada al respecto Leonardo Polo, pero es un debate interesante.

Un saludo, hasta el viernes!

Unknown dijo...

Buenos días a todos, Soy Marta Ramos Quintana.
Con respecto al comentario de Mª Libertad Pérez Lobo no comparto con ella dos cuestiones: la primera es que no creo que el niño pierda interés por no ser capaz de resolver una cuestión, hay ocasiones que las dificultades de algunas cuestiones nos hacen “interesarnos” por ellas, y la segunda es cuando dice “Hay veces en que los padres no son objetivos y que por no ver sufrir a sus hijos los consientes… el día de mañana)” y a esto tengo que comentar que como madre estoy totalmente de acuerdo con ella en el sentido de que no soy objetiva, pero no por no ver sufrir a mis hijos (que no lo quiero por nada del mundo), sino porque para mi son lo primero, pero eso no quiere decir que les de la razón en todo, ya que puedes no ser objetivo y querer lo mejor para ellos, ya que considero que eso es “educarles”.
Y para acabar decir que me ha encantado el comentario de Javier Sánchez León y puedo asegurar que yo no lo me hubiera expresado mejor (ni por casualidad).
Un saludo: MRQ

Unknown dijo...

María del Mar Losada García. Lengua extranjera
Para que algo sea interesante tiene que despertar nuestro interés. Para que un niño considere que algo es interesante hay que ayudarle a que lo vea así, no imponerle esa idea. Para que un alumno muestre interés por una materia o por un ejercicio éste ha de estar a su alcance, ha de ser apropiados a su nivel ya que si el niño considera el ejercicio a realizar como muy difícil no va a despertar su interés, y lo que en verdad va traer va a ser el aburrimiento. Para que esto no suceda el profesor ha de tener en cuenta el nivel de sus alumnos y al principio guiarles y darle pautas para la resolución del ejercicio. El alumno al conseguir realizar la actividad, gracias a la guía del profesor y a sus propios conocimientos y capacidades, va a sentirse más seguro de sí mismo, y cuando se presente otro ejercicio parecido se va a despertar su interés ya que pudo realizar correctamente el anterior.
No se ha poner una actividad que sea inaccesible para el niño por su dificultad al igual que no se puede poner otra que sea demasiado fácil ya que esto tampoco atraería el interés del alumno. El alumno necesita que se le presenten retos de cierta dificultad, se tiene que acostumbrar y aceptar los retos debido a que se van a presentar muchos a lo largo de su vida y no es bueno que huya de ellos por miedo al fracaso o por no saber cómo manejarlos.
La formación del interés de los niños sólo pueden llevarla a cabo los adultos, pero es muy difícil que un adulto pueda desarrollar el interés de un niño cuando él mismo no muestra interés alguno por lo que está haciendo, por su trabajo o la vida que está “malgastando". Es por eso muy importante, como dice Polo, que haya interés por el trabajo que se esté realizando, pero no sólo eso, hay por desgracia mucha gente que hace las cosas porque tienen que hacerlas, que no viven su vida plenamente, que no tienen interés por lo que les sucede en su vida y no hacen nada al respecto porque es un reto y les da miedo enfrentarse a él por si fracasan o por no saber cómo manejar ese reto. Por este motivo desde niños hay que enseñar a los niños a enfretarse sin miedo alguno a los retos dándoles pautas al principio y a despertar su interés por las cosas que hacen para que así puedan disfrutar y, en definitiva, vivir plenamente su vida.
Con respecto al último capítulo sólo decir que estoy totalmente de acuerdo en que en vez de recriminar al niño lo que no sabe hacer o hace mal, hay que intentar decir lo positivo del trabajo o de la acción realizada añadiendo que tal y cual cosa se pueden hacer mejorsde esta u ptra manera. Sé perfectamente que esto parece imposible ya que no hay ocasiones donde no hay nada positivo que comentar, pero es que no se gana nada dando al niño la impresión de que no sabe hacer nada bien, en cambio si se resalta algo positivo por muy pequeño que sea le dará algo de esperanza al niño y entonces escuchará nuestro comentario para que la próxiam vez que tenga que realizar la actividad la haga, sino bien, al menos algo mejor.
Hay una cosa que no tengo muy clara y es el concepto de afectividad global, la afectividad en bloque, del porqué es ineficaz y trae la angustia al niño.

Saludos,

Mar Losada

Anónimo dijo...

HOLA, Soy Sonia Mejías. Alumna titulada de infantil.
Para que el hombre llegue a un buen fin tienen que darse dos cosas: el interesarse y lo interesante. El ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido.
Los niños muestran interés hacia aquello que ellos tienen mejores aptitudes. Es decir, si a un niño se le da fenomenal el fútbol, mostrará un gran interés hacia ello, porque sabe que lo hace bien y recibe alabanzas de los que le rodean.
Por otro lado sino se le da bien el fútbol y se le obliga a jugar, el niño mostrará aburrimiento y estupor. Él sabe y reconoce que jugar bien al fútbol no está a su alcance, así que el interés descenderá y se centrará en otro juego.
En nuestra labor de maestros, es importante presentar las actividades de forma interesante y motivadora para ellos. Teniendo muy claro el nivel de dificultad que se les pide. Si una actividad está pensada para niños de 5 años y pretendemos que los niños de 3 años la realicen correctamente, fracasaremos nosotros como maestros y ellos con la decepción de no haber conseguido hacer las cosas bien.
Es muy importante en su desarrollo la capacidad de superar lo difícil, el superar los retos. Ya que en la vida se encontrará con dificultades y problemas que tendrá que ser capaz de superar.
Desde muy pequeños hay que enseñarles que “tu libertad acaba, donde empieza la del otro”. Aprender a respetar, a solidarizarse con los demás, a tener empatía. Importante también el reconciliarse con la realidad, ser capaz de valorar y aceptar la vida como viene y siempre intentar mejorarla. Darle sentido a la vida.


Hola, soy Sonia Mejías, alumna titulada de educación infantil.
La educación de los afectos corresponde a los padres, ya que son los primeros educadores que el niño/a tiene. Esta educación tiene que estar basada en la disciplina, hay que enseñarles a seguir unas normas, que son las que nos ayudarán a llevar una vida en sociedad y poder realizar un trabajo en equipo.
Desde pequeños, a los niños hay que educarlos como lo que van a llegar a ser, ADULTOS. No es cuestión de tratarlos como bebés por que con eso no favorecemos su desarrollo. Estoy de acuerdo en lo que dice el autor que para que una familia numerosa funcione tiene que haber disciplina y reparto de tareas, (yo soy la pequeña de cuatro hermanos y yo desde bien pequeña ayudaba en las tareas de casa. Hoy en día una niña de 10 años, normalmente, no sabe ni calentarse la leche en el microondas.
Al niño hay que educarles los afectos, enseñarles a dar la importancia justa a cada cosa, enseñarles a superar la frustración.
La orientación debe ser global, y se da en el hombre maduro, el encargado de administrarlo es la familia. Es una iglesia doméstica y por tanto le corresponde la misión que tiene la iglesia: formar a sus miembros.
La importancia de que somos seres contingentes, somos una predilección de Dios en el hombre. El hombre es un ser personal y es querido en condición de fin.
Los padres son los encargados de enseñar la fe cristiana a los niños, de enseñar las oraciones, de llevar a los niños a la iglesia. En estas fechas que hemos pasado de Semana Santa es un momento propicio para enseñarles a vivir la fe.

LAura López González dijo...

Hola A todos soy LAura López gOnzález de ed. física titulados.

Respecto a el comentario de alguno de mis compañeros yo si pienso que un niño puede perder el interés por no ser capaz de resolver una cuestión.
Muchos niños se rinden bastante rápido y tiran la toalla en lo que no les gusta o no les llama la atención.

Tambien me gustaria comentar lo refernte a la disciplina; como otros comentarios que he leido no tiene porque un hijo único tener menos disciplina que uno que no lo es. Pienso que eso va en la educación que le transmiten los padres. Es verdad que en las familias donde hay varios hijos, por necesidad tiene que existir discipina y una organización bastante buena para salir adelante cada día. Esto no quiere decir que a un hijo único no le pongan unos horarios, le exijan un orden, una limpieza, ...

Tambien quiero resaltar que se nota mucho o yo por lo menos lo veo en los niños de mi clase que los que son hijos únicos son más dependientes del adulto, claro que esto es problema de la educación recibida. Tengo que decir, que pienso que ser madre o padre debe ser muy dificil, y cada uno lo hará lo mejor que pueda, yo no tengo hijos y por ello nunca critico la forma de educar de los padres porque no se como lo hare yo, si que aveces puedo opinar. A veces algunos padres de mi clase si que les doy consejos, ya que hijos únicos con 6 años todavia no saben vestirse solos, etc.

Un saludo

Monica Garcia Rayo dijo...

Hola,
Soy Mónica Garcia Rayo, alumna titulada de infantil. Sinceramente, la parte que más me ha gustado del libro es esta última, y hay dos cosas que me gustaría resaltar. Una de ellas se refiere al tema de educar el gusto por el trabajo. Me parece que esta idea tiene mucho que ver cuando trabajamos el tema de la motivación en los niños y hacemos planes de acción con ellos para conseguir determinados objetivos (que sean ordenados, obedientes, etc ). Cuando hacemos estos planes de acción es muy importante la motivación y ésta, aunque puede ser una motivación extrínseca y quedarnos en aspectos puramente materiales como pueden ser regalos, u otros premios, lo importante es trabajar la motivación intrínseca, que hagan las cosas bien por ver a sus padres profesores contentos con ellos porque eso les hará sentirse a ellos muy bien. Creo que si desde infantil los niños aprenden esta idea y les cala a fondo, conseguiremos el día de mañana profesionales que consigan ver el interés por su trabajo e interesarse por muchas cosas.
La otra idea que me gustaría comentar es el tema del interés y confianza de la página 192, apartado cinco del capítulo VI. Me parece fundamental ganarse la confianza de nuestros hijos y alumnos y eso se consigue también desde pequeños aprendiendo a escucharles y dedicándoles tiempo. Aunque creo que el hecho de ganar su confianza no tiene que ser siendo amigos puesto que una cosa es ser amigo y otra muy diferente ser padre.

teresa puerta dijo...

Buenas Tardes.
El interes: está claro que nada es interesante, si las cosas no se despiertan, como bien dice Polo, creo que para esto, debemos de hacer que los niños se fijen en las cosas que pasan dresapercibidas, hacer niños observadores, niños curiosos, que hacen las cosas con gusto, y darles un porqué.
Está claro que cuando hay interés las cosas se hacen con unas aptitudes adecuadas.Como dice Polo, con ánimo alegre, esperanzado, no se puede ser estupefacto, desistir de las cosas, todo requiere un esfuerzo, pero claro como educadores, debemos tener claro cuales son las limitaciones de cada alumno.
El alumno debe sentirse capaz de realizar las cosas, aquí jugamos un papel importante los educadores, con la motivación.
Hay que formar niños valientes, capaces de afrontar retos, aquí pienso que también juegan un papel importantisimo,los padres.
Con respecto a lo de que los padres deben ser amigos de sus hijos, no estoy de acuerdo, pienso que amigos ya tienen y los padres deben afrontar el papel de padres, y no me refiero a los padres autoritarios, pero si a poner unas normas y respetarlas.
SEe les debe enseñar a que en el juego, unas veces se gana y otras veces se pierde.Se juega para ganar pero si se pierde no pasa nada, esta frustración que sufren se debe superar.
Estoy deacuerdo con lo que dice Polo, "un padre descontento de si mismo, está en malas condiciones para educar", puede parecer exajerado, pero pienso que los problemas se llevan a casa si no somos felices,se lo trasmitimos a nuestros hijos.
" El individualismo y la falta de solidaridad conduce a la sociedad de consumo y al subdesarrollo", Pienso que hay que conformarse con los bienes materiales que uno tiene,porque desear todo el tiempo lo que tiene el vecino nos hace infelices, habrá que darle importancia a otras cosas
Pasando al capitulo siguiente: Es cierto que la mentalidad del adolescente se prlonga, creo que no se les da responsabilidades, se les da todo hecho, como dice Polo, es bueno darles tareas, pequeños encargos.Polo defiende la idea de que en las familias numerosas el niño amuy temprana edad tiene que asumir tareas. No he vivido en familia numerosa, pero en mi trabajo lo observo.Estas familias asignan tareas desde muy pequeños, por ejemplo el hermano mayor se encarga del pequeño, ayudarlo a vestirse, prepararle su almuerzo, llevarlo a su clase.. ect. y eso mas que perjudicar ayuda.
El punto AZAR O PREDILECCIÓN me ha encantado, es algo que yo me he parado a pensar muchas veces, la idea de porqué estoy yo aquí, yo y no otra persona. Somos a costa de que otros seres posibles no lo sean. Somos objeto de una predilección divina.Pensando y compartiendo estas ideas, se es capaz de respetar más la vida y la vida de otras personas.
UN SALUDO A TODOS

Carlos de Vicente dijo...

En el capítulo VI se nos habla principalmente de qué es el interés, de cómo fomentarlo y por qué es necesario hacer crecer este interés en nuestros alumnos.

El autor nos que hay que distinguir el interesarse y lo interesante para de estar manera escapar del aburrimiento. Para fomentar este interés en los niños nos indica que hay que mostrarles aquello que se presenta como algo asequible, evitando presentarle cosas en las que vaya a fallar casi seguro.

Todas estas indicaciones suenas muy bien y son muy bonitas pero están muy lejos de lograrse hoy día. Claro está que no por ello debemos renunciar pero se hace muy complejo tratar de despertar el interés de 27 niños, con 27 intereses diferentes y otros tantos ritmos de aprendizaje diferentes. Incluso en Educación Física, cuando uno presenta un juego tiene que ir modificando la misma según pasa la actividad porque si no, empiezas a ver a alumnos que pasan de la misma y se desvía su centro de interés.

Otro aspecto del que habla Polo es sobre la importancia de reconciliarnos con nuestra propia realidad, tanto los padres como los maestros, es decir, aceptar la realidad en la que vivimos, tratando de mejorar en lo que podamos pero sin llegar a traumatizarnos porque no logramos algo o el status que creemos que deberíamos tener.

Respecto al capítulo VII, cuando retoma el tema de la educación insiste en que, tanto los maestros como los padres deben hacerse amigos de los niños para poder llevar a cabo una buena educación. Yo no comparto esta teoría del autor, la amistad es algo más profundo de cómo lo trata aquí Polo, uno puede hacer “colega” de sus alumnos, estar más a su nivel y ganarse su confianza pero siempre marcando una línea de la que no se puede pasar. La amistad es algo mucho más profundo de cómo lo trata aquí el autor.

Naiara Laso De La Vega dijo...

Hola, soy Naiara Laso de la vega titulada en educación infantil,

quizás hayan sido los capítulos que más me han gustado del libro ya que el tema de cómo despertar el interés en un niño me parece fundamental para nuestra profesión. siempre he pensado que un maestro debe de ser imaginativo, creador, con mente lo suficientemente amplia como para poder acercarse a un niño y despertar en él la curiosidad e interés.

Polo nos indica la dualidad natural del interés en cuanto a lo "interesante" y el "interesarse", los cuales se necesitan y no puden vivir de manera separada. Para ello debemos de ser capaces de incentivar al alumno y desde una posición "de igual" debemos enseñarle a interesarse por los retos de la vida. (Centrando sus sentimientos, creando una afectividad positiva y formando la conciencia analítica del sujeto).

Al principio debemos de acompañar al sujeto, cómo cuando le enseñamos un juego y poco a poco ir dejandole que por él mismo descubra nuevos mundos. Como se ve, este proceso requiere de cierto esfuerzo por parte de los padres y los educadores, debemos evitar que el niño se aburra y acostumbrar al niño al reto diario. Debemos de enseñar y compartir este interés. La confianza también es un aspecto a destacar ya que debemos generarles un ambito donde el niño se sienta a gusto probando y descubriendo.

A medida que nos vamos enfrentando a más y más retos, estos generalmente se complican y llegan situaciones no del todo satisfactorias. Saber aceptarlas y ver el lado positivo nos ayudará a superarlos.

En el segundo capítulo se trata el tema del interés en el futuro. debemos de educara los sujetos como futuros sujetos maduros, con un objetivo. Disciplina y autocontrol son valores a trabajar de manera gradual con el niño.

Así, me ha llamado especialmente la atención el punto 4 de la orientación y la madurez, debemos de estar orientados hacia una madurez, hacia la realidad. conseguir lo que Polo llama una "orientación global", va a compañada de una convicción de sí mismos, de saber quién es uno mismo, de saber de donde venimos y poseer unos valores espirituales que nuestro Padre nos dió.

Anonimo dijo...

Buenas tardes.

Soy Javier Grau, alumno titulado de Ed. Física.

Voy a comentar el capitulo 6.

El interés debe sentarse como principio de la educación. Los padres pueden y deben ayudar a inculcar el interés en sus hijos.

En ocasiones los padres cumplen sus funciones educativas de una manera imperfecta, o porque no lo saben hacer o porque creen que deben ser siempre autoritarios para mantener el respeto con sus hijos. Siendo que los niños maduran mucho mejor con padres amables, que se ganan su confianza.

Otra cuestión importante es que la formación del interés de los niños, sólo pueden llevarla a cabo los adultos, ya que ellos mismos no pueden educarse en esa materia. Esto ya se ha comprobado, en la mayoría de los casos que se han dejado solos a los niños, éstos han fracasado.

Muchas veces, en las madres hay una relación posesiva excesiva; siempre suelen estar de parte de sus hijos, indicando que no esta bien educada en ese asunto, ya que hay que defender al hijo cuando tenga razón y lo sepamos con cierta seguridad.

Hay experiencias que nos llevan a decir que siempre que los niños juegan entre sí, ganan todos, porque éstos no quieren perder en el juego nunca, pero hay que enseñar a los niños a perder, por lo que es muy importante el enseñarles a jugar, de tal manera inculcándoles que en el juego también hay que respetar.

Con respecto al aburrimiento, tenemos que evitar que el niño se aburra, siendo una conducta humana defraudada. Hay que vigilar las actividades de los niños, poniéndoles metas que puedan conseguir, y si no las pueden conseguir enseñarles a no hundirse y superarlo. Con esto intentaremos evitar que se hagan personas conformistas.

Un saludo.

Laura Aguirre Blanco 2ª Magisterio Infantil titulados. dijo...

Soy Laura, infantil titulados.
En el mundo en el que vivimos, más concretamente en la sociedad actúal,el niño ha perdido el interés por todo lo que le rodea, ya que se lo dan todo hecho.
Estoy de acuerdo con mis compañeros en que inculcar y conseguir despertar el interés en el niño es una tarea bastante díficil.
Es un tema muy importante por que creo totalmente recomendable mostrar pasión por las cosas, disfrutar de ellas y vivirlas de manera activa.
Hay que ofrecer posibilidades, que el niño encuentre atractivas las actividades propuestas y todo ello con un buen ambiente ayudado evidentemente por las familias, punto clave en este tema.

Un saludo para todos.

Gema valldecabres dijo...

Hola compañeros !!!
Marta Ramos Quintana, entiendo tus comentarios sobre: la primera es que no creo que el niño pierda interés por no ser capaz de resolver una cuestión, hay ocasiones que las dificultades de algunas cuestiones nos hacen “interesarnos” por ellas, y la segunda es cuando dice “Hay veces en que los padres no son objetivos y que por no ver sufrir a sus hijos los consientes… el día de mañana)”. Comentaré tu primera idea, creo que todavía nadie ha hablado de los problemas físicos del niño que puede afectar a su interés en clase y aprendizaje; me refiero a problemas de oído, desayuno diario o descanso del niño. Además, como el aprendizaje es continuo también así es la evaluación, sobre todo en Infantil, no sólo evaluar al niño sino a nosotros mismos para ver si realmente estamos sacando partido a los niños o tenemos que cambiar el chip. Personalmente me pasa eso porque tengo diferentes personalidades en mi clase.
Marta, tu segunda idea de que los padres no son objetivos, estoy totalmente deacuerdo, por eso pueden ayudarse entre madre y padre, lo que no ve el padre lo ve la madre. Y también la figura del encargado de curso o tutor puede ayudar a los padres a ser mas objetivos.El que haga tutorías, seguro que veréis que siempre hay uno de los padres que es mas objetivo que otro, ¿verdad ?.
Saludos a todos y mucho ánimo con el estudio !!!!!

Gema Valldecabres dijo...

Hola a todos otra vez,
Consuelo, el comentario de Piaget, "No tiene sentido educar a un niño "como niño", dura crítica, como dices. estoy de acuerdo contigo. No sé si viene al caso lo que voy a escribir; efectivamente como educadores tenemos que tener una visión global, ¿Qué queremos que llegue a ser nuestro educando?, como en las tutorías, preguntamos a los padres, ¿Cómo quieres que sea tu hijo?, les hacemos pensar, les damos deberes para casa. La respuesta sería; que sea trabajador, responsable, bueno, honesto.... Bueno, pues todo eso no se consigue el primer día, la educación es progresiva y NUNCA se acaba, de hecho, los adultos todavía nos estamos educando todos los días y también necesitamos de educadores para ser objetivos en nuestra vida, la gente que nos quiere, por ejemplo. Personalmente entiendo que "Educar a un niño como un niño" es igual a "Educar a un adulto como un niño", esto significa que los adultos también tenemos que ir CRECIENDO con las mismas METAS PEQUEÑAS que les damos a los pequeños. En parte los adultos somos como niños, y para seguir formándonos necesitamos objetivos muy determinados. De hecho, ! qué ejemplo y cuánto se aprende de los niños y cuánto nos ayuda educarlos !, las metas minúsculas que les proponemos nos sirven para CRECER y darnos cuenta que todavía nos queda mucho " en potencia".

Gloria Clemente dijo...

Hola todos:

Me voy a centrar en el tema "Educar el interés".
Sabemos que el interés tiene una estructura dual: el interesante y lo interesante. Estos dos elementos se necesitan.
Desde la perspectiva pedagógica tenemos en cuenta el interés del niño: hay cosas que son interesantes pero quizás no para los niños.
Al niño, cuando algo le interesa, le brota una actitud inventiva. Ellos son creativos, tienen iniciativa y no aparece el aburrimiento, son alegres y optimistas.
¿Cómo fometar el interésen en los niños?
Piaget nos lo dice claramente. Tenemos que desarrollar en ellos la formación de una conciencia analítica. Al niño le gusta observar, descubrir, diferenciar y aprender todo.
Si el niño aprende es porque le interesa.
Por tanto, se debe sentar el interés como base de la EDUCACIÓN.

Un saludo

SONIA M.A. dijo...

Buenos días a todos,

Soy Sonia Marín, alumna titulada en lengua extranjera. Me gustaría comentar, referente al capítulo VI, lo que entiende Polo por “reconciliarse con la realidad”.

Después de leer esta parte del capítulo y sobre todo, lo referente a Hegel, creo que es una parte muy importante que todo individuo debe conseguir, reconciliarse con la realidad. De esta manera, el individuo será un ser bueno, educable y formará su interés. La tarea de reconciliarse con la realidad les corresponde tanto a padres como a profesores. Si un padre no se ha reconciliado con la realidad será un mal padre, y por lo tanto no podrá educar a su hijo ni que éste, se reconcilie con la realidad. De hecho, como ya comentamos en capítulos anteriores, los niños aprenden por imitación, sobre todo de los padres, y si un niño ve que su padre llega a casa y se tumba a ver la televisión, o que tiene un mal comportamiento debido a su status en el trabajo…, el niño, el día de mañana, imitará todo lo visto y aprendido de su padre. La sociedad, creo que influirá mucho en la actitud que tenga el padre a la hora de educar a su hijo. Un buen padre es aquel que se ha reconciliado con la realidad y muestra interés en ello. Por otra parte, es también importante que los maestros estén reconciliados con la realidad puesto que para enseñar y educar a sus alumnos bien lo necesitan. Además tienen que forjar el interés del alumno por aprender. Así, el alumno conseguirá sus metas y también se reconciliará con la realidad. Por el contrario, un profesor que se encuentra en una mala situación, que no está bien formado…, significa que no ha sido capaz de reconciliarse con la realidad y no será capaz tampoco de educar y enseñar a su alumno a reconciliarse con la realidad; este será un mal profesor y el alumno no mostrará ningún interés por la enseñanza puesto que también imitará al maestro, al igual que lo hace con el padre.
Por lo tanto, como dice Polo: “el reconocimiento y reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés”.

Espero que esté claro mi comentario. Ahora, pasaré a comentar el siguiente capítulo.

Muchas gracias.

Un saludo.

Sonia Marín Álvarez, alumna titulada en Lengua Extranjera

Pablo Álvarez. Ed. Física dijo...

Buenos días a todos:
Voy a comentar el capítulo 6.
Como todos ya hemos leído, el interés presenta una dimensión dual, esto es interesarse y lo interesante.
El interés es algo que no es fácil de despertar en un niño. Es cierto que la mayoría de los niños se interesan por muchos temas, empezando por aquellos que les gusta porque les haya llamado la atención o porque desde muy pequeños los hayan aprendido en casa con sus padres. Sin embargo, en el aula esto se complica. Es muy difícil que todos los alumnos se interesen por un tema en concreto, aunque ese tema desde nuestro punto de vista sea de lo más interesante para un niño. Lo que para un niño pueda ser interesante, para otro puede resultar aburrido, y en este punto es donde hay que actuar. Que un niño no encuentre algo interesante no quiere decir que no pueda interesarse por ello. Y el interesarse por algo es educable. Si dejamos que el niño se desinterese por algo, simplemente porque no lo ve interesante, le estamos perjudicando. Una manera de que el niño aprenda a interesarse por las cosas es el juego. Como vimos en otros capítulos, a través del juego se aprende a ganar y a perder, pero también es útil para que algo que no despierta interés en el niño, empiece a tener sentido para él y comience a interesarse por aquello que no veía interesante.
Un compañero/a comentaba que realmente el interés/desinterés empieza a tener importancia en la etapa de secundaria. Y no estoy muy de acuerdo en ese comentario. Quizás sea la etapa donde exista más fracaso en sus resultados, pero pienso que todo eso viene de atrás. Si se educa adecuadamente al niño en el interés y la responsabilidad, será menos probable que el niño fracase más adelante si ha habido una progresión continua en esa educación. Es verdad que en esa etapa, en plena adolescencia, el carácter de los niños/as es muy variable y hay mucha diferencia de madurez de unos a otros de la misma edad. Pero justo esto último, la madurez, junto con el interés, es en lo que hay que educar al niño desde que es muy pequeño.

Bien es cierto, que a muchos niños, sus padres se lo dan todo hecho, y esto hace que no aprendan a ser responsables, y esos padres a menudo se despreocupan de los intereses que tienen sus hijos. Culpa de esto es SÓLO de los padres. He leído en otros comentarios que la televisión y otros medios afectan en el desarrollo del interés, en el desarrollo social... Respecto a esto, no les falta razón, pero si afecta es, vuelvo a decir, por culpa SÓLO de los padres, ya que ellos deben saber decidir lo que es bueno o no para un niño, lo que puede y no puede ver, a lo que puede y no puede jugar.

Un saludo

Carmelo Añón Atienza dijo...

Hola a todos,

Me gustaría centrarme en la idea de "reconciliarse con la realidad" y la importancia de padres y maestros en ayudar a sus hijos y alumnos a que se reconcilien con la realidad.

El reconciliarse con la realidad no deja de ser la expresión más plena de la libertad que veíamos el año pasado: la aceptación. Si uno se reconcilia con la realidad, es que la acepta (y se acepta), es que sabe "sacarle partido" a su vida, a su única vida, a su realidad.

Por eso, el que no se reconcilia con la realidad acaba encerrado en sí mismo, sumido en la angustia, porque "la angustia es manifestación clara de (...) no reconciliarse con la realidad" (pág 204). Y como explica Polo, "el que tiene angustia no puede divertirse, porque como en él ha muerto el interés, no tiene nada a qué dirigirse" (pág 203). Por eso es menos libre, porque está encerrado, "bloqueado", sin un destino.

De ahí la importancia de educar el interés y educar a los alumnos para que sepan reconciliarse con la realidad. Pero para ello, como bien indica Polo, es preciso que los padres y los profesores estén reconciliados con la realidad. Si no, al margen de que no pueden enseñar lo que no viven (porque en este caso, además, si no lo viven es porque no lo entienden y si no lo entienden no lo van a saber explicar), al margen de ello, decía, el ejemplo de un padre o un profesor que no acepta su vida será nefasto para los más pequeños, que tienen toda la vida por delante.

María del Rey Barba Titulada dijo...

Buenas,
Tengo que admitir que me gusta este libro y que gracias a que lo he imprimido, podré acudir a él, cuando lo necesite.

Pasando ahora al capítulo 6, comienzo haciendo hincapié en lo difícil que se nos presenta cada dia la educación, averiguar donde radica el interés de 25-26 personitas, es realmente un reto, un arte.

El interés tiene una estructura dual que entre ellas se reclaman, el interesarse y lo interesante. Nada es interesante si el interés no se despierta, para ello debemos procurar en el niño que adopte una actitud inventiva, no imponerle las cosas.

El aburrimiento, por tanto, es una situación psicológica cuyo componente sentimental es de rechazo, inhibición, ya que en este estado no se pretende cambiar nada.
Pero el ser humano tiende hacia la búsqueda de lo interesante, alejandose de lo aburrido.Podemos fomentar el interés en los niños haciendo que este asunto o el otro sea asequible, puesto que lo interesante puede convertirse en aburrido cuando deja de ser asequible. Esto en los niños actuales suele ocurrir con bastante frecuencia, ya que están acostumbrados a que se le de todo hecho, a tener todo sin ningun tipo de esfuerzo, y en el momento en que se requiere un poco de esfuerzo por su parte, esto deja de interesarle, de gustarle, incluso.

Al niño hay que acostumbrarle al reto, a aceptar desafíos y dentro de ellos también se enseña a reponerse del fracaso, a superarlo.

Con respecto al tema de los padres, ellos deben sentar el interés como principio en la educación. Unos padres amables, que se ganan la confianza de sus hijos, favorecen que sus hijos maduren mucho mejor. Por lo tanto volvemos al tema de siempre la educación depende en gran medida o en casi toda medida de los padres.

Ahora me gustaria comentar el punto de la Educación religiosa del capítulo 7.
Este tema está ahora en auge, ya que existe por parte del gobierno un ataque desmesurado a los católicos. Desde los crucifijos, hasta la asignatura de religión y tantas otras cosas. Yo respeto la libertad religiosa, pero por lo mismo que lo respeto, también nosotros merecemos ese respeto.
La familia es la "iglesia doméstica", por lo tanto depende de los padres, educar esta realidad del niño es un deber que se puede eludir y como iglesia, la familia tiene el mismo deber, formar a sus miembros. Para conseguir la orientación global es necesaria la educación religiosa, aspecto importantísimo en la formación de todo ser humano.

Naiara Laso De La Vega dijo...

Hola, soy Naiara Laso de la vega titulada en educación infantil,

quizás hayan sido los capítulos que más me han gustado del libro ya que el tema de cómo despertar el interés en un niño me parece fundamental para nuestra profesión. siempre he pensado que un maestro debe de ser imaginativo, creador, con mente lo suficientemente amplia como para poder acercarse a un niño y despertar en él la curiosidad e interés.

Polo nos indica la dualidad natural del interés en cuanto a lo "interesante" y el "interesarse", los cuales se necesitan y no puden vivir de manera separada. Para ello debemos de ser capaces de incentivar al alumno y desde una posición "de igual" debemos enseñarle a interesarse por los retos de la vida. (Centrando sus sentimientos, creando una afectividad positiva y formando la conciencia analítica del sujeto).

Al principio debemos de acompañar al sujeto, cómo cuando le enseñamos un juego y poco a poco ir dejandole que por él mismo descubra nuevos mundos. Como se ve, este proceso requiere de cierto esfuerzo por parte de los padres y los educadores, debemos evitar que el niño se aburra y acostumbrar al niño al reto diario. Debemos de enseñar y compartir este interés. La confianza también es un aspecto a destacar ya que debemos generarles un ambito donde el niño se sienta a gusto probando y descubriendo.

A medida que nos vamos enfrentando a más y más retos, estos generalmente se complican y llegan situaciones no del todo satisfactorias. Saber aceptarlas y ver el lado positivo nos ayudará a superarlos.

En el segundo capítulo se trata el tema del interés en el futuro. debemos de educara los sujetos como futuros sujetos maduros, con un objetivo. Disciplina y autocontrol son valores a trabajar de manera gradual con el niño.

Así, me ha llamado especialmente la atención el punto 4 de la orientación y la madurez, debemos de estar orientados hacia una madurez, hacia la realidad. conseguir lo que Polo llama una "orientación global", va a compañada de una convicción de sí mismos, de saber quién es uno mismo, de saber de donde venimos y poseer unos valores espirituales que nuestro Padre nos dió.

Raquel Sancho Ríos dijo...

Buenos tardes:

Me centraré en el capítulo VI, en la cuestión de ¿Cómo fomentar el interés? Debemos crear un ambiente adecuado, un clima lleno de propuestas, actividades, objetos, cuentos, canciones…con misterios e incógnitas atrayentes, donde seamos capaces de despertar ese interés que tan importante es en nuestros alumnos. Es una tarea difícil, pero encantadora, llena de posibilidades al alcance de los niños, dentro de sus vivencias cotidianas, de sus intereses y por supuesto dentro de los nuestros. Hay que empezar por cuestiones sencillas que el niño las vea al alcance, que pueda resolver con éxito, porque si le planteamos situaciones en las que va a fracasar, se decepcionará. Poco a poco ir a más, siempre encaminándole al principio y después dejar que se desenvuelva solo. Si conseguimos educar adecuadamente el interés, se formarán jóvenes con capacidad profesional y gusto por su trabajo. Es algo tan importante…pero algunos no se dan cuenta, solo van a hacer lo que está escrito y no van más allá.
Yo cada día doy gracias por disfrutar con mi trabajo, por sentirme llena de alegría por mi labor, por no parar de buscar cosas nuevas, estrategias etc.

Raquel Sancho Ríos
Infantil Titulados

Ana Vicente Martín dijo...

Hola soy Ana Vicente, de titulados.
En el capítulo VI el autor nos habla del interés. El interés se da porque alguien se interesa por algo que es interesante (para él). Por supuesto no es lo mismo el interés en una nimal que en una persona, ni tampoco es interesante lo mismo para una persona que para otra. Cuando algo no es inetersante, o no hay interés surge el aburrimiento, el hastío. Esto pasa muchas veces a la hora de estudiar, o en las clases en el colegio. como profesores deberíamos hacer nuestra asignatura lo más interesante posible para el mayor número de personas. Parce fácil así dicho, pero yo como profesora digo que es bastante difícil. este es otro de los puntos que trata el autor ¿cómo fomentar el ineterés? quien tenga la respuesta a esta pregunta será un muy buen profesional, si es capaz de ponerla en práctica, claro... El autor dice que se crea el interés si hacemos creer al niño que es capaz de hacerlo, que es aequible, que es capaz de hacerlo. Hay que evitar que la actividad se transforme en decepcionante al no poder realizarlo, porque entonces surgirá el aburrimeinto.
Una manera de superar el aburrimeinto es afrontando retos. Al niño hay que acostumbrerle a los retos, así podrá ineresarse por más cosas aunque le resulten difícles. En la escuela se debe procurar fomentar el ineterés, ya que muchas veces los padres no saben, o no pueden, nosotros como educadores tenemos más armas, nos hemos instruido y nos resulta más "fácil", aunque esto no quiere decir que los padres no lo hagan. Los padres deben procupara, en la medida que puedan, fomentar intereses en sus hijos, son los principales educadores. Respecto a esto, es importante que los padres no se pongan demasiado un papel de superioridad, como dice el autor "conviene que los padres rebajen un poco esa situación de superioridad". Los hijos aceptarán mejor los consejos de sus padres si los ven más amigos que "la persona que me dice lo que tengo que hacer".
Otro punto que me ha parecido interesante es el de que los niños tiene que aprender a jugar, y también a perder, y también que jueguen entre ellos. Yo propondría aquí el eliminar tantas horas de juego con máquinas. Se desarrolla mucho más la imaginación y las cmpetencias sociales jugando en grupo, a juegos imaginativos, que impliquen el cuerpo (no los pulgares).
Otra tarea de padres y profesores es ayudar al niño a reconciliarse con la realidad. No todo el mundo puede tener lo que le gusta, o trabajar en lo que le gusta, pero no por eso hay que estar amalas con la vida y con los que nos rodean, esto influye negativamente en la persona y en el mundo que le rodea.
Por últomo en este tema, hay que educar el interés. No hay que ser caprichoso, y tener por tener, porque lo tiene el vecino, o el amigo. Hay que ir al fondo del interés para ver si está justificado o no. Esto pasa a niños y a adultos, y caemos muchas veces en una actitud infantil, caprichosa, porque no tenemos educados los intereses.

Ana Vicente Martín dijo...

Ana Vicente (Parte II)

En el capítulo VII, se trata el tema de la Psicología Educativa.
La eduación no consiste en transmitir saberes, es importante dar al niño las armas para que él encuentre el saber: investigación. A esto ayuda el juego, a través de los juegos el niño aprende a descubrir el mundo.
La educación busca la maduración del individuo, la finalidad es que el niño se desarrolle en todos los aspectos, que llegue a su madurez total. El autor dice aquí que al contrario de algunos estudios, al niño no se le puede educar como niño porque algún día dejará de serlo. Si que hay que tener en cuenta su edad, capacidad, etc.,pero sabiendo que va a pasar a otra etapa. Yo esta parte sinceramente no la he entendido mucho. ¿Cómo se puede educar a un niño como si fuera un adulto, pero teniendo en cuenta que es un niño? Yo creo que al niño se le educa como tal, y en cada etapa de su vida se le educará según sus caracter´sisticas, como niño, como preadolescente, adolescente, adulto, etc. Quizá mi visión es demasiado simplista...
Dentro de la educación está también la disciplina, es muy difícil educar bien y correctamente a un niño que no se deja, que no tiene disciplina, que hace lo que le da la gana. Para esto lo mejor es presentar las cosas de forma positiva, optimista, sin gritos. es decir, educar en la afectividad.

Esto que he comentado es lo que me ha percido más interesante. Hay cosas que comparto con el autor y hay otras que no me convencen del todo, pero ahí está lo interesante, que no todos pensamos igual.

María Frago Pérez dijo...

María Frago Pérez
Titulada de Ed. Infantil

Como afirma D. Leonardo Polo la aptitud se configura de acuerdo con la disciplina. Los niños tienen multitud de aptitudes: tanto disciplinadas como indisciplinadas. Que un niño actúe mediante una aptitud indisciplinada, en primer lugar, lo único que nos está diciendo es que “es un niño” y no una persona de adulta. Antes de poner muy mala cara, y reprenderle, tenemos que tener esta “ventana” abierta en nuestra cabeza. En segundo lugar, será conveniente reflexionar el por qué ha desarrollado dicho comportamiento (en ocasiones nunca llegaremos al segundo paso, ya que el niño ha roto un jarrón y tiene dos años), por lo que nuestra conclusión será: “es que tiene dos años, es normal”.
Con esta primera idea no quiero decir que a los niños hay que dejarles hacer, sin decirles nada. En el caso del jarrón roto, habrá que enseñarle que debe cuidar las cosas en general, y después se puede tomar una media de castigo para que aprenda que no debe hacerlo más. Para poder educarles, hay que conseguir que vayan desarrollando un sentido de la disciplina. La palabra disciplina, a lo mejor, refleja demasiadas connotaciones negativas, pero podemos desarrollar y enseñar la disciplina desde multitud de ámbitos: por ejemplo en el deporte, en la pintura, en las tareas de la casa. Podemos educar de manera divertida, por supuesto es más costosa y a lo mejor más subliminal que darle un grito a un niño cuando ha hecho una cosa mal (acción-reacción).
Polo afirma que cuando se tenga que reprender a un niño, hay que dejarle una salida de mejora, así se da cuenta que ha hecho algo malo, pero puede solucionarlo de alguna manera, sin tener que encasillarle y tacharle despectivamente por su falta, cerrándole todas las puertas.
Tradicionalmente cuando un niño era indisciplinado, la primera respuesta por parte de sus padres, no era el diálogo, sino una buena palmada o la clásica bofetada. Con esta respuesta en mi opinión estamos dejando de educar, ya que no estamos siguiendo los pasos razonables para enseñarle al niño que no debe hacer tal cosa, estamos introduciendo la violencia en su mente, y nunca podemos determinar cuánto puede llegar a influir en su desarrollo psicológico-evolutivo esas reacciones físicas el día de mañana.
No quiero abrir debate, ya que en ocasiones todos estamos de acuerdo que una pequeña bofetada hace bien, pero podemos estar cruzando una línea imaginaria peligrosa.

Teresa Aguirre dijo...

El tema del interés es muy importante en nuestra labor de educadores y no debemos perderlo de vista
Debemos tener cuidado con las actividades de los niños para que no se hagan personas conformistas. Al niño se le debe acostumbrar al reto pero no tanto competitivamente, sino a dentro de sus capacidades hacerlo lo mejor posible
El interés no puede ser egoísta sino compartido. Es así como se va educando también otro asunto importante: la solidaridad; sin ella no hay sociedad. En este sentido, pienso que hay que generar el interés no por el hecho de obtener un premio o una recompensa material, sino por el reto de mejorar, de ser cada día mejores

Teresa Aguirre dijo...

El tema del interés es muy importante en nuestra labor de educadores y no debemos perderlo de vista
Debemos tener cuidado con las actividades de los niños para que no se hagan personas conformistas. Al niño se le debe acostumbrar al reto pero no tanto competitivamente, sino a dentro de sus capacidades hacerlo lo mejor posible
El interés no puede ser egoísta sino compartido. Es así como se va educando también otro asunto importante: la solidaridad; sin ella no hay sociedad. En este sentido, pienso que hay que generar el interés no por el hecho de obtener un premio o una recompensa material, sino por el reto de mejorar, de ser cada día mejores

Toya de la Cruz dijo...

Hola soy Toya de la Cruz, de Magisterio de Primaria.
Por fin he conseguido llegar aquí y éste será mi primer comentario, si lo consigo. Se me acaba de borrar todo el comentario a punto de enviar "gajes del oficio".
Me ha sorprendido gratamente el libro de L. Polo, esperaba encontrarme con un texto abstracto y teórico. Sin embargo, siendo francamente profundo, su lectura me ha ido suscitando muchas ideas para la educación en familia y en el aula.

Anónimo dijo...

¡Hola a todos!
Soy Mª José Bernardo Gómez, alumna titulada de Educación Primaria. Me gustaría destacar lo siguiente del capítulo VII, referente a los primeros puntos, así decir que al educar se debe intentar que el niño entre en actividad, que ponga en marcha su propia iniciativa, dándole, las cosas que están a su alcance en cada momento de la vida. Se trata de poner en marcha la iniciativa, la cual siempre suele conducir a la investigación, durante todas las fases de la vida. Hay que investigar, hacer incursiones en muchos campos, para evitar también la especialización.
Es fundamental el juego. Para que se ponga en marcha la actividad del ser humano a la edad que sea, en sentido de la investigación, hace falta la normalidad afectiva, la cual se consigue con la familia. La función educativa de la familia tiene como primera tarea la educación de la afectividad. Se trata de formar personas alegres, esperanzadas y confiadas, de manera que no tengan muchos miedos o que aprendan a superar el miedo. La afectividad es esencial para la actividad de las facultades cognoscitivas superiores.
La educación no la pueden desarrollar los niños solos, sino que siempre exige la intervención de un persona madura como pueden ser los maestros, pero en primer lugar la educación afectiva corresponde a los padres, quienes son realmente los primeros educadores. La intervención del adulto es imprescindible, pero sin generar en el niño una situación de inferioridad, sino manteniendo una amistad.
Al mismo tiempo, esa presencia de las personas mayores en la educación es indispensable para lograr la disciplina, ya que sin esta no se puede actuar. Un maestro que no sepa imponer disciplina no ayuda a los alumnos. La disciplina es imprescindible para lograr la socialización. Además, permite que una persona trabaje. El trabajo lo hace el hombre maduro al incorporarse como sujeto activo en la vida social.
Al niño se le ayuda a ponerse en condiciones de poder trabajar cuando sea mayor; y también, en el otro ámbito, en el de la actividad cognoscitiva, para que ame la verdad, para que la busque e investigue de una manera muy intensa. Lo que se busca es un trabajo con iniciativa, un trabajo de equipo.
Todas las dimensiones mencionadas forman una especie de realidad compleja que el hombre debe conseguir.

Hay que educar al niño para lograr la madurez de las personas. La educación debe ayudar a que la persona se desarrolle todo lo que pueda dar de sí. La tarea docente siempre está mirando a un resultado que le sirve a una persona para desarrollar sus tareas y actividades de adulto.
No hay que educar para cierta edad, sino educar para la edad madura. Se trata de educar a los niños y adolescentes para que lleguen a ser personas maduras.

Por otra parte, la actitud se configura de acuerdo con la disciplina. Hay que educar a las personas entendiendo educarlas como ayudarlas a disciplinarse. Si no hay disciplina no hay moral. Sin embargo, no se debe perder de vista que la amistad es la base de un buena educación. No conviene etiquetar, encasillar a un niño, pues es limitarlo, confinarlo a ese estado, lo cual no es coherente con la finalidad de la educación que es precisamente ayudarlo a crecer, a salir de la situación en que está en vistas de una mejor. Es mejor plantear las cosas de un modo positivo, optimista, señalando un objetivo y confiando en que el niño pueda alcanzarlo.

Un saludo

Unknown dijo...

ANGELA RESINO CORROCHANO
ALUMNA TITULADA LENGUA EXTRANJERA
El individualismo y la falta de solidaridad conducen a la sociedad de consumo y al subdesarrollo.

Esta claro, el poder genera deseos de más poder; el dinero genera ansia por tener más dinero... Si el poder, el dinero, el placer... son los principales escalafones en la vida de una persona, significa que el resto de 'cosas' REALMENTE IMPORTANTES de la vida, van por detrás... familia, amigos, vida social, valores, amor, educación de los hijos!

Una persona con una escala de valores, una lista de prioridades, de las cosas que son realmente importantes en la vida, perfectamente claras y que se encuentran en relación COHERENTE con su vida diaria.
Ella, que ama a su familia... pondría a está en el primer lugar.
EL AMOR A SU ESPOSO, por lo que es fiel y exclusivo.
EL AMOR GRATUITO A SUS HIJOS, EL DAR LA VIDA POR ELLOS CADA DÍA, porque han crecido en su seno. Su felicidad, desarrollo sano y en armonía, estarán por delante de cualquier otra cosa.
EL TRABAJO, aportación personal a la sociedad de hoy en día, a la construcción de nuestro 'mundo' y como medio de amor a su familia también, pues quiere lo mejor para ella... y el dinero es más que necesario.
Pero el objetivo prioritario no es el dinero... no es el FIN, el dinero solo es un MEDIO MÁS.

Ahi entra el verdadero problema. El poder como fin, el dinero como fin, el placer como fin... cosas que encierran a las personas dentro de si mismas, en sus propios mundos interesados, les hace individualistas, egoistas con el resto de la gente...

Es el riesgo de la sociedad de hoy en día; más que un riesgo, tristemente una realidad.

Es importante dar a nuestros niños la CREENCIA CIERTA Y FIRME, de que podemos crear nuestra propia cultura, más allá de la que la sociedad de hoy trata de imponernos.
No tenemos ni podemos tragar con todo.

Tenemos que salir de nosotros mismos, dejar de mirarnos el ombligo y ponernos en movimiento, con la gente, con la extraordinaria riqueza que seguro nos aportarán, y educar en el amor, generosidad... todos esos valores que solo se APRENDEN, CUANDO SE VIVEN.

webmaster dijo...

En comparación al animal que es monótono el ser humano no lo es, porque el ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. Pienso que en es importante en clase de mantener el interés del alumno. Pero como hemos dicho en otros capítulos anteriores el aburrimiento es necesario en otros momentos en los que el niño se encuentra en casa o en el patio. Así logra encontrarse a sí mismo y emprender nuevas tareas.
Asimismo, es muy importante que el niño este bien centrado en sus sentimientos, en su afectividad, que tenga un ánimo alegre, esperanzado. Los profesores hemos de estar al tanto de cualquier anomalía consecuente que veamos en el comportamiento de los alumnos. Es importante una buena comuncación entre profesores para detectar estos problemas.
Se puede ayudar a despertar el interés mostrando al niño que tal asunto es asequible. Para despertar el interés del niño es importante incidir en el aprendizaje por descubrimiento. Hemos de ayudarle a que descubra por sí mismo, en matemáticas, haciendo uso de las regletas Cuisenaire y llendo a que el niño descubra los conceptos que va a estudiar.
Es recomendable que al niño se le ayude a enfrentar retos y dejarlo solo cuando ya sepa encarar la situación. Para educar los intereses del niño se debe ser amigo suyo. Se debe sentar el interés como principio en la educación. Hay que enseñar también a los niños a perder, y por eso es muy importante enseñarles a jugar. Eso les ayudará cuando tengan una cierta edad, llegue a ser adulto.
El reconciliarse con la realidad es una tarea que implica a los padres y también a los maestros. Para elllo uno debe estar bien consigo mismo. El reconocimiento y reconciliación con la realidad son las dimensiones de maduración del interés.

webmaster dijo...

Hola a todos!
Soy Katrin Eckart, titulada en L.e.

En comparación al animal que es monótono el ser humano no lo es, porque el ser humano tiende a la búsqueda de lo interesante huyendo de lo aburrido. Pienso que en es importante en clase de mantener el interés del alumno. Pero como hemos dicho en otros capítulos anteriores el aburrimiento es necesario en otros momentos en los que el niño se encuentra en casa o en el patio. Así logra encontrarse a sí mismo y emprender nuevas tareas.
Asimismo, es muy importante que el niño este bien centrado en sus sentimientos, en su afectividad, que tenga un ánimo alegre, esperanzado. Los profesores hemos de estar al tanto de cualquier anomalía consecuente que veamos en el comportamiento de los alumnos. Es importante una buena comuncación entre profesores para detectar estos problemas.
Se puede ayudar a despertar el interés mostrando al niño que tal asunto es asequible. Para despertar el interés del niño es importante incidir en el aprendizaje por descubrimiento. Hemos de ayudarle a que descubra por sí mismo, en matemáticas, haciendo uso de las regletas Cuisenaire y llendo a que el niño descubra los conceptos que va a estudiar.
Es recomendable que al niño se le ayude a enfrentar retos y dejarlo solo cuando ya sepa encarar la situación. Para educar los intereses del niño se debe ser amigo suyo. Se debe sentar el interés como principio en la educación. Hay que enseñar también a los niños a perder, y por eso es muy importante enseñarles a jugar. Eso les ayudará cuando tengan una cierta edad, llegue a ser adulto.

Oihana dijo...

Buenas noches:

Oihana Rodríguez Zarandona, titulada de educación infantil

Quería comentar un poco el tema del interés y aburrimiento. Cuando un niño es pequeño hay q motivarle y enseñarle cosas nuevas, para que vaya viendo todo lo que hay a su alrededor, para que descubra y vaya dándose cuenta de todo lo que tiene delante para aprender. Bien, si a un niño no le fomentamos ese interés, acabará aburriéndose, y no hay peor cosa que ese sentimiento para un ser humano tan pequeño. Yo creo que desde bien pequeños hay que enseñarles cosas nuevas, y nunca pararse o dejarles solos en momentos en los que ellos no pueden hacer cosas. Es decir, lo mas fácil para uno padres es que cuando un niño dice estoy aburrido o no se con que jugar, se le pone la tele. Y eso, en mi opinión, es un error. Es en esos momentos cuando mas hay que intentar activar el interés de los niño con juegos, historias, cuentos...nuevo, que vea todo lo que puede descubrir de sus mayores, y así ir motivándole a que cada día quiera aprender mas y mas. Por lo tanto, hay que acostumbrar al niño a los retos, y a que quiera ir superándose cada día más con nuevas oportunidades para ello.
Sobre el capitulo 4 quiero comentar lo que tiene que ver con la educación en la fe. Desde pequeños hemos vivido en una iglesia domestica como dice Polo. Gracias a nuestros padres hemos podido crecer en el mundo con la ayuda de Dios, rezando por el, acudiendo a misa y viviendo sin pecar. Mucha gente no ha vivido de esa manera porque en casa no lo han visto, y por ello hoy en día están perdidos, no saben a que han venido al mundo, y hacen con sus vidas lo que les vienen en gana. Por eso creo que es muy importante educar a los niños en un ambiente en el cual vean que tanto sus padres, como sus hermanos y ellos mismos se lo deben todo a Dios, y que para ellos todos los días tenemos que hacer algo por él, rezando y actuando con el bien,. Como dice Polo: “Si uno prescinde de Dios prescinde de si”. Es un acto irresponsable, ya que el está ahí para ayudarnos y guiarnos, y eso es lo que tenemos que hacerles ver a los niños, que no estamos solos y que tenemos que hacer que Dios esté contento con todos nosotros, eso es lo verdaderamente importante.

Un saludo

Toya de la Cruz dijo...

Soy Toya y sigo.
1. La naturaleza dual del interés me sugiere las relaciones interesarse-persona e interesante-algo. Esta idea, aunque muy básica, facilita ver que incidir sobre el interés, supone hacerlo sobre la persona y el algo.
Tampoco había caído en la cuenta de que el aburrimiento es un sentimiento. Razón de más para educar los sentimientos y el carácter, lo que se hace poco en el aula y en la familia.
2. Puedo aportar una experiencia sobre el "despertar el interés por el método analítico". He hecho prácticas de laboratorio con niños, desde infantil a Bachillerato, y nadie se ha aburrido. Por supuesto, hay que adecuarlas para que resulten asequibles y acompañarles en el camino del descubrimiento. Cada niño aprovecha lo que puede, pero no se aburre.(Por cierto, el experimento que relata, no es muy atractivo para un niño)
Sí creo que se le puede educar para que "todo lo que haga le guste". Al menos podemos poner los medios y tendremos que insistir de nuevo en la educación de los sentimientos.
3. Lo que sugiere el autor de enfrentar al niño con retos y ayudarle a asumir fracasos, es una cuestión prioritaria en educación. Sin embargo, en nuestra sociedad se tiende a ahorrarles esfuerzos a los niños y evitarles los fracasos, y ¡así nos va! Muy interesante la referencia a la solidaridad. Hay padres y maestros que sí forman en la aceptación de retos, pero se puede caer en la educación de líderes que no se preocupen de los demás, lo que no sería bueno tampoco.
4. Con esta visión de la amistad, marea pensar lo que plantea el libro sobre la amistad de Jesucristo, porque supone eliminar la infinita distancia que nos separa.
5. Con el avance de las NNTT, algunos se plantean el tema de la desaparición del maestro. Evidentemente las NNTT son un recurso estupendo, pero nunca sustituirán a los adultos que han de guiar a los niños. Resulta reconfortante leerlo tan bien fundamentado.
6. Creo que Polo cuando se refiere a "reconciliarse con la realidad", habla de madurez personal. Una persona madura se acepta con sus límites y posibilidades, y esto hace que sea feliz con su realidad. También la madurez implica aceptar la realidad externa, las circunstancias personales. Por eso, sólo se puede educar bien siendo una persona madura.
7. En la sociedad materialista hay abundancia de personas inmaduras, con unos intereses reducidos a lo material. Abrir el horizonte de los intereses contribuirá a la humanización, al interés por el otro.
Sobre el último capítulo. "No tiene sentido educar al niño como niño"... Totalmente de acuerdo porque la finalidad de la educación es educar para la madurez, pero...¿no será que muchos educadores y padres no pueden educar para la madurez, porque ellos siguen siendo unos adultos-niños?
Para ilustrar la importancia de la religión en la educación global de la persona, contaré una anécdota.
Conversando con la madre de un alumno, de religión musulmana, acerca de la situación en España de la enseñanza de la religión en los colegios públicos, me hizo una pregunta definitiva. Muy sorprendida con lo que le contaba dijo:¿y cómo piensan esos padres educar a sus hijos sin creer que esta vida tiene como fin la otra? He resumido tanto que no sé si entiende, pero la idea es que lo que da sentido a la vida del hombre es Dios y la vida futura. Sólo con esa referencia se puede educar globalmente.
No tuve respuesta para esa madre, yo tampoco sabía cómo pensaban educar. Lo cierto es que sin una referencia a un Ser Superior, es difícil. Y si ese Ser es Padre y nos ama con locura a cada uno, es su amor el que nos educa.
Un saludo a todos,
Toya

Noelia Conesa Peñalver. 2º Educación Infantil dijo...

Totalmente de acuerdo con María Frago respecto a las bofetadas a los niños, la violencia enseña violencia y con nuestros actos estamos mostrando caminos a aquellos que más confían y creen en nosotros. Además esto implica que nos vean como superiores, inalcanzables y por lo tanto crean que aquello que ellos piensan, aquello en lo que ellos creen, no valga ¿y si me equivoco y se enfadan? Por este motivo no se creará una RELACIÓN RECÍPROCA en la que se intercambien los intereses de cada uno y esto le llevará al niño a perder el INTERÉS en muchas cosas y por lo tanto a no creerse capaz de llevarlas a cabo.
Respecto a lo que comentaba Eva Gayo del cocinero italiano, es la prueba de cómo se consigue amar aquello que hacen, que son personas capaces de amarlo por el simple hecho de que es algo que ellos se sienten capaces de hacer, de crear y decidir por sí mismos. Esto no sólo lleva a la persona a la RECONCILIACIÓN CON LA REALIDAD sino al encuentro con nuestro “YO”. Nosotros debemos luchar por desarrollar en nosotros dichas capacidades, es mas estamos obligados a hacerlo porque de lo contrario no podremos enseñarlo a aquellos que educamos y por lo tanto su educación no será completa. ¿Y cómo privar a los niños de este bien tan preciado?
Una buena amiga mía perdió a su bebé recién nacido, el bebé tenía una enfermedad diagnosticada durante el embarazo que ya les había asegurado la muerte del mismo nada más nacer. El médico la informó del riesgo que suponía para ella y le aconsejaba detener el embarazo. Por supuesto ella, que es la persona más valiente que conozco, decidió seguir adelante. El bebé duró exactamente una hora y cuarenta y cinco minutos, ella se encuentra en perfectas condiciones. ¿Qué le llevo a tomar esa decisión tan difícil? Únicamente su capacidad de AMAR, aquella que es la enemiga de la ANGUSTÍA y que refuerza el interés por la vida y por lo que uno es capaz de crear dentro de ella.
Es cierto que en la época que nos ha tocado vivir, nos encontramos en una situación de bienestar que nos hace caer en la pasividad, todo lo que queremos lo tenemos (o al menos casi todo) y eso es exactamente lo que estamos transmitiendo a los niños. Me ha gustado la frase de Polo “Es mejor dormir al niño, si es que está aburrido, en vez de dejarle en una conducta humana defraudada, porque el aburrimiento es muy perjudicial en la vida humana”. Entiendo que si se lo damos todo hecho, si los sobreprotegemos para que no sufran, para que lo tengan todo, nos les dejamos que experimenten por ellos mismos y así hacemos que sus vidas sean aburridas, son incapaces de aceptar retos porque creamos personas con temor al fracaso y con tendencia a luchar sólo por aquello que le resulta fácil y por lo tanto los condenamos a vidas carentes de cosas importantes.
Un saludo

webmaster dijo...

Buenas noches!
Soy Katrin Eckart, titulada en L.e.

quiero añadir un comentario al capítulo 4 y 5. Lo incluyo aquí pues no me deja realizarlo en la página correspondiente.

La imaginación es más susceptible de crecimiento que el cuerpo, y su crecimiento depende de su educación.

La imaginación no se puede sustituir por una calculadora. En cambio, las reglas lógicas, las reglas de cálculo lógico, esas sí se pueden meter en una calculadora porque en cierto sentido es correcto hablar de una inteligencia artificial. En cambio, no es posible hablar de una imaginación artificial, porque el organismo no es una máquina. Las constantes de la imaginación no son lógicas, son de otro tipo, pero son fijas.
Pienso que las tecnologías de información son una buena herramienta para hacer las clases más atractivas
No se pueden sustituir los razonamientos de los profesores, ni su forma de llegar al nivel de conocimiento en el que se encuentra el niño, a partir del cual se ha de comenzar a construir su conocimiento.
La tecnología es sólo una herramienta y no ha de ser un fin en sí misma.

Estoy de acuerdo que los programas televisivos son bastante deseducativos. Pienso, por el contrario que lo que fomenta la imaginación y les va muy bien a los niños son los cines forum, en los que se comenta una película que normalmente agrada a niños y se plantean preguntas para pensar sobre determinadas situaciones que han ocurrido en la película y nos pueden suceder a nosotros mismos. También pienso que es beneficioso para los niños ver un vídeo en familia, apretando la tecla “pause” de vez en cuando y comentando las escenas en concreto, si se ve oportuno.

Cristina Reus dijo...

Hola compañeros/as y Consuelo:

Uno de los problemas más comunes en las aulas es el aburrimiento. Este problema puede llevar (si se experimenta de manera generalizada) al fracaso escolar.

Sin una personalidad madura la persona es incapaz de buscar interés en lo que hace si la actividad de por sí no es interesante.
Y para hacer interesante una actividad, los educadores debemos ocuparnos de investigar, evaluar y cambiar metodologías cuando sea necesario. Pero lo más importante es educarles a ellos para que, cuando no encuentren algo interesante, puedan "elegir" sentirse interesados.
Uno de los puntos más efectivos para conseguir este fin es trabajar la autoestima del niño y hacer que se sienta valorado por el profesor.

Saludos

Noelia Conesa Peñalver. 2º Educación infantil dijo...

En cuanto a la frase de Polo “no tiene sentido educar un niño, como niño”: si educamos a los niños como niños todo quedará justificado y por lo tanto los educaremos como personas inmaduras. Muchas veces subestimamos a los niños pensando que infinidad de cosas quedan fuera de su alcance por no estar preparados para ello, hablarles de historia nos puede parecer que es demasiado complicado para un niño de 4 años, pero si les vamos dando unas nociones les estamos proporcionando la base necesaria para cuando tengan las capacidades necesarias para acceder a ellas. Cuando por fin puedan acceder a ellas les resultará más fácil aprenderlas ya que formarán parte de su bagaje cultural, pues de la otra forma el niño partirá sobre cero y será mucho más difícil su aprendizaje. Pero en si, no es una regla fija ya que existen algunas cosas que deben quedar para los adultos ya que los niños no se encuentran preparados para ellas, es más no les es necesario aún para sus vidas y pueden dañar su sensibilidad. Está en nuestra responsabilidad diferenciar aquellos asuntos que pueden beneficiar la educación del niño.
Un saludo.

Susana Fuertes dijo...

Soy Susana Fuertes (titulados Madrid-L.E.)

Voy a destacar algunos de los puntos que me han llamado la atención en estos dos últimos capítulos, junto con algunas dudas o comentarios que me han ido surgiendo durante su lectura:

En general me gusta el tono optimista que tiene todo el libro cuando habla de la importancia de una educación afectiva en donde se enseñe a ser personas confiadas, alegres y con esperanza. Pero sobre todo me ha gustado la frase “el reconciliarse con la realidad” ya que no se trata de ser conformista sin más, sino de aceptar la realidad y las personas que te rodean, comprometerse con ellos y amar lo que tienes con alegría.

El interés es un pilar básico dentro de la educación y de la vida por eso es tan importante conocer su naturaleza dual con el fin de educarlo. Para hacerlo hay que acercarse y conocer bien al niño de tal forma que se le puedan poner retos que le permitan crecer y desarrollarse gradualmente. Y esto no lo hace el niño de una manera espontánea sino que necesita la ayuda de un adulto que le vaya formando. Es esencial que haya alguien que te ayude a crecer, que establezca una disciplina, que enseñe la importancia de la investigación, y de la resolución de problemas, sobre todo al principio ya que conforme se va madurando es necesario dar cierta autonomía y libertad al educando. Pero, siguiendo a Altarejos (pág29) no se trata nunca de dejarlo solo ni de eliminar a la figura del profesor como preconizaban las teorías pedagógicas de la “liberación” (con A.Neill, Illich, entre otros). En estas teorías se entendía de forma reduccionista la acción libre como “liberación” o “librarse de” y consideraban el perfeccionamiento humano como espontaneidad predeterminada “naturalmente”.

Por lo tanto es importante educar el interés en la niñez en su forma dual de forma global e integral de tal manera que se vayan ampliando el abanico de intereses y no se caiga en el aburrimiento o en la angustia. En el último punto del capítulo 7 Polo comenta algo que no he entendido muy bien. Nos habla de los peligros que genera la angustia, y como una forma de vencerlo es a través de la educación religiosa. Considero la educación religiosa del niño como algo esencial dentro de su educación pero no estoy segura de que esto sea la respuesta para evitar la angustia ya que he conocido a gente angustiada a pesar de haber recibido una educación religiosa sólida en su infancia.

La descripción de la sociedad Occidental consumista, materialista e individualista porque es muy inmadura me ha parecido muy precisa. A principios del siglo XX Ortega y Gasset ya se refería a esta sociedad como una “sociedad pueril” en donde priman los valores inmaduros y egoístas de la niñez y la juventud sobre los de la edad adulta. La adolescencia cada vez se alarga más, y la juventud, con sus aspectos superficiales, es más valorada que la sabiduría y la experiencia de la madurez. Es una pena comprobar que todavía no hemos conseguido cambiar este aspecto para mejor.